EL CONFICTO DE YEMEN IMPULSA EL PETRÓLEO


Pese a no ser un gran productor de crudo, la relevancia geográfica de Yemen se ha convertido en un factor determinante en el precio del petróleo en los mercados internacionales.

Si bien Yemen no es uno de los grandes productores mundiales de crudo, su ubicación geográfica lo hace indispensable.

Es por eso que el conflicto yemení, que se libra en la ciudad de Adén, entre rebeldes huthis, de origen chiita, y fuerzas oficiales acompañadas de respaldo internacional, en especial de Arabia Saudita, mayoritariamente sunita, se ha vuelto crucial para la determinación de los precios internacionales de crudo.

Durante los últimos meses los temas relacionados con el petróleo han ido guiados a la explicación de su desplome y del exceso de oferta de crudo a nivel mundial.

No obstante el inicio de los bombardeos por parte de Arabia Saudita impulsó el precio del barril, tanto Brent como WTI.

Surge entonces la inquietud de por qué si Yemen no es un gran productor de crudo, su conflicto interno influye de tal forma en la cotización del crudo en los mercados internacionales. Yemen es el trigésimo noveno productor más grande del mundo, sin embargo el estrecho de Adén es un punto estratégico para la distribución mundial del oro negro.

Este estrecho, de apenas 40 kilómetros, es un punto de paso obligatorio para los barcos que transportan crudo desde Arabia Saudita, Irak y Emiratos Árabes Unidos, deben cruzarlo para poder atravesar el Mar Rojo o el canal de Suez hacia Europa.

Según las estimaciones de la Agencia Internacional de Energía de Estados Unidos (AIE), en 2013, último año del que existen datos, cada día pasaron por esas aguas 3,8 millones de barriles de crudo. Por lo cual el conflicto en la zona afecta directamente la cotización del crudo en mercados internacionales.

El conflicto se torna más complejo ahora que Arabia Saudita, avalada por el gobierno yemení, bombardea a los rebeldes, los cuales a su vez tendrían el respaldo de Irán, que buscaría a través del conflicto tener mayor control sobre los precios del petróleo.

Entre los países que han empezado a bombardear las posiciones de los rebeldes hutíes a petición del presidente yemení hay cuatro miembros de la Opep (Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Qatar) que concentran buena parte de su producción de crudo.

Arabia puso a disposición de la lucha en Yemen 100 aeronaves de combate y 150 mil soldados, a esto se suman los aportes de Emiratos Árabes Unidos (30 aviones), Kuwait (10), Bahréin (15), Qatar (15), Jordania (6), Marruecos, Egipto y Pakistán. Estos dos últimos países han desplegado además sus fuerzas navales y han expresado su disposición a contribuir a una operación terrestre.

¿Cuál es el papel de Rusia?

En la guerra civil que se libra en Siria, Arabia Saudita le ha brindado su apoyo a los rebeldes, de origen sunita. Por otro lado los gobiernos de Irán e Irak (chiitas) han manifestado su respaldo al presidente sirio Bashar al-Assad. Rusia por su parte se ha inclinado por respaldar al gobierno iraní tanto en la confrontación en Siria como la que se vive en Yemen.



LOS PRONÓSTICOS DE LOS MÁS RICOS SOBRE EL FUTURO DE LA ECONOMÍA


Ha llegado a su fin la época del crecimiento de deuda rampante, y ahora los préstamos sencillamente no pueden seguir siendo el estímulo económico, sino que se convierten en su mayor freno. Algunos de los multimillonarios ya se han dado cuenta de ello.

En últimas décadas EE.UU. se ha convertido en un país donde todo se compra a préstamo y donde los niveles de deuda, tanto de los consumidores como de las empresas y del Gobierno, ya han llegado al límite generando consecuencias aciagas, advierte el inversor y analista Jesse Felder. Según él, algunos de los empresarios más ricos comparten esta idea. "Es el fin del superciclo. Es el fin del gran ciclo de la deuda", cita el analista las palabras del multimillonario estadounidense Ray Dalio, considerado por la revista Forbes como la 60º fortuna del mundo.

El número 577º de la lista, Stanley Druckenmiller, advierte que desde 2007 la deuda corporativa se ha duplicado, pasando de los 3,5 billones de dólares hasta los 7 billones de dólares. El multimillonario que durante 12 años manejó las finanzas para George Soros denomina el proceso como "burbujeante", explicando que el sector que más creció es el de alto rendimiento y que la mayoría de este dinero fue usado para "ingeniería financiera", es decir beneficios en papel.

Según otro multimillonario, Bill Gross, el nivel de deuda del Gobierno estadounidense ha crecido hasta el punto "extremo" de que la propia habilidad de atender la deuda está en riesgo. "¿Por qué el superciclo de la deuda no puede seguir creciendo? Porque hay límites", advirtió Gross. El crecimiento de la deuda ha sido "un gran estimulante económico", pero no puede seguir siéndolo ahora, cuando "todo el mundo ya ha prestado lo máximo que ha podido" y los intereses han llegado a los índices nulos o incluso negativos, resume Felder.


Ahora lo que le espera a la economía es "un crecimiento más bajo, menos inflación, menores tasas de interés y el menor crecimiento de los beneficios", según Bill Gross. "Hemos emitido una tarjeta de crédito gigante en los últimos 30 años. Y ahora está llegando la cuenta", concluye. Para Dalio, lo más preocupante es que los bancos centrales ya no sean capaces de atenuar la desaceleración económica relajando la política monetaria.

CHINA SE ESTÁ ADUEÑANDO DEL MUNDO


La mayoría de los países occidentales subestiman el poder de China reduciéndolo a la mera capacidad de "copiar productos", cuando en realidad su potencial es tal que el gigante asiático tendrá la hegemonía en las próximas décadas, afirma el director ejecutivo de una gran multinacional en el Foro Económico Mundial.

"Las próximas décadas serán de China. Y ya es hora de que los occidentales se den cuenta de que China va a dominar el mundo", resume Henry Blodget, analista estadounidense y editor jefe de 'Business Insider', la idea general que un director ejecutivo de una gran multinacional, cuya identidad no revela, expuso en su discurso en el Foro Económico Mundial, que se celebrará del 21 al 24 de enero en Davos, Suiza.

"La mayoría de los occidentales subestiman seriamente a China", afirmó el director ejecutivo, que añade que "a la mayoría le gusta humillar a China diciendo que los chinos solo roban y copian, cuando los occidentales están, en el mejor de los casos, desfasados".

El director ejecutivo se refirió durante su discurso como base de sus afirmaciones al gigante chino del comercio electrónico Alibaba, que se ha convertido en una de las 10 empresas más valiosas del mundo, y a su fundador, el empresario Jack Ma.


También mencionó la empresa de telefonía móvil Xiaomi, que comenzó "copiando cómicamente" a Apple y ahora crea 'smartphones' con más prestaciones y por "una fracción del precio de un iPhone"; habló asimismo de las operaciones militares chinas para defender sus intereses en África, que tanto asustan a EE.UU.

¿COMO SALVAR A LA ECONOMÍA EUROPEA?


El exmiembro del Consejo de Política Monetaria de Francia Jean-Pierre Gérard opina que para salvar sus economías los Estados europeos deben regresar a las monedas nacionales al mismo tiempo que mantienen el euro, una estrategia que les daría más flexibilidad.

"Nos proponemos utilizar la moneda común europea, pero juntamente con las monedas nacionales, o que un grupo de países con condiciones económicas similares puedan utilizar su propia moneda, una especie de euro-francos o euro-marcos. Es esencial encontrar la flexibilidad", dijo Gérard en una entrevista para el portal informativo francés Atlantico.

El experto financiero también ha apoyado la idea de volver a introducir la llamada "serpiente monetaria", un sistema monetario utilizado en el pasado por los miembros de la Comunidad Europea para controlar la fluctuación de sus monedas.

"El sistema de la 'serpiente monetaria', que ya utilizamos en el pasado, era totalmente adecuado. Nos permitió responder con eficacia a las fluctuaciones del dólar. Por otra parte, incluso antes de la introducción del euro hubo uniones monetarias entre los países europeos, como es el caso de Bélgica y Luxemburgo. Por lo tanto, habría sido posible crear este tipo de uniones económicas entre países que tienen políticas monetarias similares, como Alemania y los Países Bajos, por ejemplo" explicó.

CÓMO FUNCIONAN LAS BOLSAS DE VALORES


La bolsa de valores es una organización privada que brinda las facilidades necesarias para que sus miembros, atendiendo los mandatos de sus clientes, introduzcan órdenes y realicen negociaciones de compra y venta de valores, tales como acciones de sociedades o compañías anónimas, bonos públicos y privados, certificados, títulos de participación y una amplia variedad de instrumentos de inversión.

La negociación de los valores en los mercados bursátiles se hace tomando como base unos precios conocidos y fijados en tiempo real, en un entorno seguro para la actividad de los inversores y en el que el mecanismo de las transacciones está totalmente regulado, lo que garantiza la legalidad, la seguridad y la transparencia.

Las bolsas de valores fortalecen al mercado de capitales e impulsan el desarrollo económico y financiero en la mayoría de los países del mundo, donde existen en algunos casos desde hace siglos, a partir de la creación de las primeras entidades de este tipo creadas en los primeros años del siglo XVII.

La institución bolsa de valores, de manera complementaria en la economía de los países, intenta satisfacer tres grandes intereses:

El de la empresa, porque al colocar sus acciones en el mercado y ser adquiridas por el público, obtiene de éste el financiamiento necesario para cumplir sus fines y generar riqueza.

El de los ahorradores, porque éstos se convierten en inversores y pueden obtener beneficios gracias a los dividendos que les reportan sus acciones.

El del Estado, porque, también en la Bolsa, dispone de un medio para financiarse y hacer frente al gasto público, así como adelantar nuevas obras y programas de alcance social.

Los participantes de la bolsa son básicamente los demandantes de capital (empresas, organismos públicos o privados y otras entidades), los oferentes de capital (ahorradores, inversionistas) y los intermediarios.

La negociación de valores en las bolsas se efectúa a través de los miembros de la bolsa, conocidos usualmente con el nombre de corredores, operadores autorizados de valores, sociedades de corretaje de valores, casas de bolsa, agentes o comisionistas, según la denominación que reciben en cada país, quienes hacen su labor a cambio de una comisión.

En numerosos mercados, otros entes y personas también tienen acceso parcial al mercado bursátil, como se llama al conjunto de actividades de mercado primario y secundario de transacción y colocación de emisiones de valores de renta variable y renta fija.

Hoy día, los sistemas de bolsas de valores funcionan con unos métodos de pronóstico que permiten a las corporaciones y a los inversores tener un marco de cómo se comportará el mercado en el futuro y por ende tomar buenas decisiones de cartera. Estos sistemas funcionan a base de datos históricos y matemáticos.

Para cotizar sus valores en la Bolsa, las empresas primero deben hacer públicos sus estados financieros, puesto que a través de ellos se pueden determinar los indicadores que permiten saber la situación financiera de las compañías. Las bolsas de valores son reguladas, supervisadas y controladas por los Estados nacionales, aunque la gran mayoría de ellas fueron fundadas en fechas anteriores a la creación de los organismos supervisores oficiales.


Existen varios tipos de mercados: el mercado de dinero o mercado monetario, el mercado de valores, el mercado de opciones, futuros y derivados, y los mercados de productos. Asimismo, pueden clasificarse en mercados organizados y mercados de mostrador.

LA NUEVA RULETA RUSA


La apuesta por el petróleo y las materias primas le representaron a Rusia una década de crecimiento y la aparición de nuevos ricos. Ahora que los precios caen, preocupa la recesión.

El Banco Central de Rusia dejó devaluar el rublo y cambió su esquema de política monetaria a uno de inflación objetivo.

La economía rusa entró en un laberinto. Tras cerrar el año pasado con un pobre crecimiento de 0,2%, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), los augurios para 2015 no son los mejores: el Banco Central ruso calcula que la economía podría caer entre 3,5% y 4%, aunque algunos analistas dicen que podría profundizarse a 5% y entrar en una espiral de recesión de la que no saldría antes de 2017.

La caída en la producción ha estado acompañada de elevadas tasas de inflación, 17% anualizado según Bloomberg, lo que implica que la economía ha entrado en un proceso de estanflación.

La suma de varios males ha agudizado este escenario. Por un lado, la abrupta caída en los precios internacionales del petróleo durante el segundo semestre del año pasadoel crudo genera cerca de 60% de los ingresos fiscales en Rusia– y de otro, el impacto de las sanciones adoptadas en julio por Occidente, con Estados Unidos y la Unión Europea a la cabeza, que se han convertido en la ‘tenaza’ que tiene tambaleando a la poderosa economía rusa.

Para conjurarlos, el gobierno ruso ha acudido a medidas desesperadas, cuyos efectos todavía están por verse. En noviembre del año pasado, y a raíz de la caída en los precios del petróleo, el Banco Central decretó la libre flotación de la moneda frente al dólar y el euro que, aunque provocó una devaluación cercana a 50% en el rublo, evitó que se reviviera la situación que enfrentó en 1998, cuando mantuvo su sistema de bandas cambiarias a costa de ‘quemar’ millones de dólares para sostener el valor de su moneda. Esta vez el Banco Central, dejó que la moneda se devaluara y cambió su régimen de tasa de cambio objetivo a uno de inflación objetivo.

También elevó las tasas de interés para mitigar el impacto de la devaluación en los precios.

En enero, cuando se confirmó que la tasa de inflación de 2014 estaba en niveles cercanos a los que esperaba el gobierno–, el Banco Central recortó sus tasas hasta 15%, en una movida que buscaba flexibilizar el acceso al crédito y cuando los empresarios comenzaban a sentirse ahogados por las restricciones internacionales impuestas por Occidente.

Un segundo recorte en la tasa se concretó el pasado 13 de marzo, cuando bajaron de 15% a 14%

“El daño económico está muy avanzado debido a la enorme dependencia de Rusia del petróleo, actualmente la economía crece a niveles cercanos a cero y la inflación aún no desciende”.

No sólo en los frentes cambiario y monetario el gobierno ruso ha sacado todo su arsenal. Para conjurar la caída en los precios del petróleo, Rusia ha apelado a una estrategia que algunos califican de ‘kamikaze’: aumentar la oferta de crudo, lo que podría terminar de hundir aún más los precios.

A esta estrategia se suma un ‘ajuste del cinturón’ en las finanzas del gobierno –salvo en temas de infraestructura y defensa–, que implica un recorte de 10% en los gastos. La medida incluyó una reducción en el salario del presidente y sus ministros, anunciada el pasado 6 de marzo. Sin embargo, en abril del año pasado Putin había logrado aumentar su salario de US$60.000 en 2013 a US$150.000 en 2014.

Pero los más afectados con estos recortes serán los consumidores. Las cifras de los dos primeros meses del año confirman las peores previsiones: en febrero la producción industrial registró una caída de 1,6%, en un año que se anticipa negro para la actividad privada.

La inversión no ha escapado a este comportamiento errático. En febrero se contrajo cerca de 6,5%, de acuerdo con datos oficiales. El año pasado, según datos de Bloomberg, salieron del país capitales cercanos a los US$150.000 millones, espantados por la caída del petróleo y las sanciones impuestas por Occidente a empresarios, entidades del Estado y funcionarios rusos.

Para frenar esta sangría, a finales de 2014 el presidente Vladimir Putin declaró una amnistía de capitales para lograr que sus nacionales repatriaran el dinero y reactivaran la economía.

Para los consumidores, los efectos son nefastos. Este año el Banco Central calcula que la inflación podría estar en un rango entre 12% y 14%, aunque todos los analistas la ubican en 16%. Con este nivel de precios, la caída en los ingresos reales de los trabajadores es evidente y el diario Financial Times (FT) la calcula en cerca de 10%.

Analistas de FT aseguran que por primera vez, desde 1999, en diciembre de 2014 los ingresos de los hogares empezaron a caer, y esto ha generado recortes importantes en los gastos y una consecuente caída en el consumo.

Pero, aunque muchos ya reconocen que la economía rusa pasa por una mala racha, sus vecinos siguen temiendo por el poderío militar de este país y sus ambiciones expansionistas.

Algunos países del báltico han expresado su preocupación por una posible intervención militar rusa en sus territorios, después de que Ucrania tuviera que vivir, hace cerca de dos años, un conflicto con su vecino.

La tesis del Gobierno Putin, para ocupar parte del territorio ucraniano –la zona de Crimea–, era que necesitaba defender a sus nacionales fuera del territorio. Esto ha generado inquietud en Letonia y Estonia, donde cerca de 25% de su población corresponde a rusos étnicos, pues temen que el mismo argumento sea utilizado para invadir sus territorios.

Más allá de las escaramuzas militares, la economía es el gran interrogante para Rusia. El panorama de corto plazo es complejo en términos de inflación y crecimiento. Una verdadera bomba de tiempo.

LA ALIANZA BANCARIA ENTRE CHINA Y EUROPA LE QUITA EL SUEÑO A EE.UU.


El AIIB es financiado por China.

Las señales de la impetuosa llegada de China a las cumbres de la economía mundial están por todos lados.

Por eso nadie se sorprendió demasiado en octubre pasado cuando la potencia encabezó el anuncio de la creación del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (Asian Infrastructure Investment Bank, o AIIB por sus iniciales en inglés).

En cambio esta semana, no fueron pocos los que encontraron inesperado que varias naciones europeas pidieran integrarse en la nueva entidad financiera asiática.

Con 21 países miembros, la nueva entidad buscará financiar proyectos de energía, carreteras y otros proyectos de infraestructura en Asia.

Pekín ha prometido la mayoría de los US$50.000 millones de capital con que arrancará la entidad.
Muchos lo ven como una rival chino al Banco Mundial.

Aunque los US$50.000 millones son apenas una quinta parte del capital de la entidad multilateral basada en Washington.

Pero más allá del impacto económico inmediato que pueda tener el AIIB, todos hablan de su relevancia política.

Reino Unido fue el primer país occidental en buscar convertirse en un miembro fundador de la entidad, y su decisión fue criticada por la Casa Blanca, en Estados Unidos.

El AIIB tiene apenas el 20% del capital del Banco Mundial.

Londres, tradicional aliado cercano de Washington, le puede estar causando ahora un serio dolor de cabeza geopolítico al gobierno de Barack Obama, asegura la corresponsal de asuntos económicos de la BBC, Linda Yueh.

Se dice que Estados Unidos ha urgido a otras naciones a abstenerse de unirse al AIIB.

Un llamado que no ha tenido gran éxito en Europa, donde se anunció que Alemania, Francia e Italia también querían integrarse al AIIB.

La aparición de un banco de desarrollo encabezado por China también puede verse como una reacción a la lentitud con la que se han emprendido las reformas en las instituciones financieras internacionales encabezadas por Occidente.

Estados Unidos tiene efectivamente un poder de veto sobre el Fondo Monetario Internacional, cuyo jefe es generalmente europeo, mientras que el del Banco Mundial es estadounidense.

"China es una nación mucho más poderosa ahora y la segunda mayor economía del mundo quiere encabezar su propia institución financiera internacional", dice Linda Yueh.

Pippa Malmgren, quien fue asesora económica del expresidente estadounidense George W Bush, dijo que la crítica estadounidense a Londres indica que la decisión del gobierno británico pudo tomarlos por sorpresa.
"No es normal para Estados Unidos estar públicamente regañando a los británicos", añade.
Ma Kai

El viceprimer ministro chino Ma Kai estuvo en Alemania cuando el gobierno de ese país dijo que quería unirse al AIIB.

No se conocen todavía como serán muchos de los detalles de operación de este nuevo banco.

Pero su aparición en la escena señaliza para muchos un realineamiento político que los europeos, en particular, están tratando de asimilar, no sin cierta incomodidad.

"Es un asunto complicado alinearse a la vez con China y con Estados Unidos. Los estadounidenses están aparentemente molestos con Reino Unido mientras que China ha aplaudido la decisión británica", dice Yueh.

Nuestra corresponsal asegura que esta será la primera de muchas decisiones tomadas por Reino Unido y otras naciones para posicionarse entre la nueva superpotencia económica y la existente.

Algunos ven en la iniciativa china del AIIB un esfuerzo por empezar a cambiar una organización financiera internacional asociada con el orden político mundial que estuvo vigente por décadas.

Es un asunto complicado alinearse a la vez con China y con Estados Unidos. Los estadounidenses están aparentemente molestos con Reino Unido mientras que China ha aplaudido la decisión británica

El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional surgieron de los llamados acuerdos de Bretton Woods, una conferencia llevada a cabo al final de la Segunda Guerra Mundial, en la que los aliados victoriosos, y en particular Estados Unidos, querían dejar su impronta en la manera en que operaba la economía mundial.

En este caso, con instituciones de desarrollo que buscaban apoyar un sistema capitalista basado en la libertad del mercado.

Por algo las doctrinas defendidas por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional fueron conocidas como el "Consenso de Washington".

Nadie habla de un "Consenso de Pekín", y no se conoce el impacto real que eventualmente tenga la nueva institución a la que quieren plegarse los europeos.


Pero pocos dudan de su papel como indicador del cambio en el balance de poder que viene dándose en la escena global.

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