EN 1886 CARL BENZ Y GOTTLIEB DAIMLER PATENTARON LOS PRIMEROS VEHICULOS

 

El 29 de enero de 1886, Carl Benz patentó su “vehículo motorizado con motor de gasolina” de tres ruedas, marcando el hito del nacimiento del auto. Ese mismo año, Gottlieb Daimler creó el primer carruaje motorizado de cuatro ruedas.
Hace exactamente 134 años, comenzó la exitosa historia de Mercedes-Benz que sigue revolucionando el mundo automotriz. En 1886, el ingeniero Carl Benz solicitó en Berlín la patente de su triciclo motorizado. Así nació uno de los inventos más importantes de la historia de la humanidad: el automóvil. La creación de Benz es considerada un símbolo por excelencia del espíritu pionero y marcó el comienzo de una nueva era en la movilidad. En la actualidad, la marca abre un nuevo capítulo al introducirse en la electrificación.
 
El certificado de nacimiento del automóvil lleva el número DRP 37435 y registró el invento del “vehículo motorizado con motor de gasolina” presentado por Benz en enero de 1886 en la Oficina Alemana de Patentes Imperial en Berlín. Desde hace más de 10 años, el documento de patente forma parte del Programa Memoria del Mundo de la Unesco, Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.
 
Ese mismo 1886, a unos 100 kilómetros de distancia de Benz, y sin conocerse, Gottlieb Daimler creó el primer vehículo motorizado de cuatro ruedas del mundo. Las invenciones de Carl Benz y Gottlieb Daimler trajeron una revolucionaria y nueva dimensión a la movilidad. Ambos marcaron un hito abriendo camino a la libertad individual y un factor económico de enorme importancia.
 
Si bien lo patentó en enero de 1886, no fue hasta el 3 de julio de ese año cuando hizo su primera aparición pública en la ciudad de Ringstrasse, en la localidad alemana de Mannheim para demostrar su idoneidad en el viaje de larga distancia (el primero de la historia de la humanidad) hasta Pforzheim. El recorrido, de 104 kilómetros de distancia, fue realizado por Bertha, la esposa de Carl Benz con el objetivo de demostrar que el vehículo era adecuado para usarlo diariamente. El uso del motor era para “la operación de carros principalmente ligeros para el transporte de uno a cuatro pasajeros”.
 
Los fundadores de la actual Daimler AG y creadores de Mercedes-Benz pusieron la piedra fundacional en los vehículos tal como los conocemos hoy en día. Desde entonces, la empresa ha marcado con su sello -como ninguna otra- a la historia del automóvil y se ha convertido en el mayor artífice de su evolución en todos los aspectos esenciales: desde la propulsión hasta el diseño, pasando por la seguridad y el confort; y sumando hoy en día la movilidad eléctrica.
 
El triciclo de Benz hizo su primera aparición publica el 3 de julio de 1886.
Además del primer automóvil, entre las principales innovaciones de Mercedes-Benz también se encuentran el primer bus y el primer camión de la historia. Desde el habitáculo rígido con zonas de deformación controlada, hasta el cinturón de seguridad y el airbag, entre otras, son muchas de las innovaciones prácticas que Mercedes-Benz incorporó de serie por primera vez en sus modelos. El sistema antibloqueo de frenos ABS y el programa electrónico de estabilidad ESP® han sido desarrollados por Mercedes-Benz. Estos inventos y desarrollos hoy en día se han convertido en algo habitual para cualquier conductor. Por ello, es posible afirmar que todo automóvil en la actualidad lleva algo de Mercedes-Benz.

FORTALEZCA SU NEGOCIO DEJANDO DE LADO LOS MALOS HÁBITOS.

 

Fortalezca su negocio dejando de lado los malos hábitos.
 
1. Tome conciencia de sus acciones que realiza en forma automática: cambiar nuestro comportamiento es difícil. Para tomar decisiones sobre la base de la experiencia y no de la rutina, debemos identificar las acciones que realizamos inconscientemente. Haga una lista de los hábitos que realiza automáticamente durante un día dado.
 
2. Tome en cuenta las consecuencias de sus malos hábitos: los hábitos contraproducentes pueden generar malas consecuencias. Sólo tras reconocer las repercusiones de sus malos hábitos sobre el negocio y sobre sus clientes, podrá ejercer un cambio sobre su personalidad. Examine su lista de hábitos e identifique los resultados asociados a cada uno. Piense abiertamente. ¿Cómo afecta esto las cifras?
 
3. Deje de lado los comportamientos automáticos: Use su fuerza de voluntad para evitar los comportamientos rutinarios. Luego, tome decisiones conscientes. Use sus conocimientos y experiencia para analizar la situación. Esto le permitirá siempre tomar consciencia de las acciones que está llevando a cabo.
 
4. Concéntrese en los beneficios de cambiar sus malos hábitos: para cambiar exitosamente un mal hábito, es preciso hallar la motivación para reajustar la mentalidad. Defina claramente y hágale seguimiento a los beneficios asociados con el cambio de rutina. Refuerce su nuevo comportamiento con recompensas. Y perdónese siempre si experimenta un retroceso.
 
NOTA: SI NO CONSIGUE LOS RESULTADOS ESPERADOS BUSQUE ASESORIA. MUCHAS VECES SOMOS INCAPACES DE VER NUESTROS DEFECTOS.


THE ECONOMIST DIJO QUE COLOMBIA ES EL SEGUNDO PAÍS DE LA REGIÓN CON MEJORES ÍNDICES DE REACTIVACIÓN

 

Sectores como el transporte público, los viajes, el comercio y el cine han ayudado a que Colombia sea el sexto país que más se acerca a la normalidad en el mundo, según la revista.
 
La publicación británica ‘The Economist’ comentó que Colombia ocupó la segunda posición de la región en materia de reactivación y la casilla 17 a nivel mundial en un análisis que incluyó 100 economías que trabajan en su recuperación tras los impactos de la pandemia de Covid-19.
 
En la región, Colombia obtuvo un puntaje de 72,9% en el ‘Global Normalcy Index’ de la revista inglesa, superado únicamente por México con 81,3%. El listado lo completan Brasil con 64,5%, Perú con 63,5%, Argentina con 62,1% y Chile con 56%, agregó la información.
 
A su vez, el indicador también ubicó a Colombia como el sexto país que más se acerca a la normalidad, gracias a actividades como el transporte público, el comercio, el tiempo fuera de casa, el uso de oficinas, los vuelos, el tráfico terrestre y el cine.
 
En el caso del transporte público, se destaca que 82,3% de los pasajeros que se transportan en Bogotá, tanto en Transmilenio como en SITP, lo hacen durante los días laborales. Uniendo ciudades como Cali o Medellín, dicha cifra aumenta a 82,9%, según información del Ministerio de Transporte.
 
Por su parte, las salas de cine ya rozan el nivel de ventas prepandemia luego de un mes y medio de su reapertura, pues según cifras reveladas por Redeban, la cifra de facturación llegó a $20.000 millones a finales de julio.
 
A su vez, fue el mejor en materia de ventas de vivienda nueva. Según cifras del Ministerio de Vivienda, se totalizaron 19.126 viviendas comercializadas en julio, número que representa un crecimiento de 30% con respecto al mismo periodo del año pasado.

ROYAL ENFIELD ANUNCIA QUE ENSAMBLARÁ SUS MOTOCICLETAS 100 % EN COLOMBIA

 

Se pondrá más dura la competencia entre las marcas de motos en el país luego del anuncio de inversión de una de las grandes multinacionales.
 
La marca Royal Enfield anunció recientemente que esta operación incluye una inversión que asciende a los 400.000 dólares, a través de una planta de producción en Envigado (Antioquia), con la que aspira a lograr una producción de 500 motos al mes.
 
De acuerdo con la multinacional, la meta es lograr una venta de 2.000 unidades cada año de sus motos y aumentar la oferta de sus diferentes modelos en Colombia.
 
“El hecho de que Royal Enfield haya llegado es un voto de confianza a la industria local. Lo que hemos visto como una compañía externa es que la capacidad que tienen las empresas colombianas”, afirmó Mauricio Salazar, regional manager de la marca para América Latina.
 
Son varios modelos los que ofrecerá la marca en el país y con los que competirá de frente con otras marcas del mercado que la superan en posicionamiento.
 
Motos más vendidas en Colombia: Royal Enfield, fuera de la lista
El ranking de las motos más vendidas de Colombia, en el primer semestre de 2021, lo lidera Yamaha, seguido por AKT, Bajaj: 8.192, Honda: 7.445 y Victory.
 
Royal Enfield se considera una marca de lujo de motos en el país y el valor de una de sus unidades puede ascender a 14 millones de pesos en el mercado local.


¿QUÉ TANTO ACUERDO HAY ENTRE LOS CIENTÍFICOS ACERCA DEL CAMBIO CLIMÁTICO?

 

No hay duda de que a los científicos les encanta una buena discusión a la antigua. Pero cuando se trata del cambio climático, prácticamente no hay debate alguno: en muchos estudios se ha visto que más del 90 por ciento de los científicos que estudian el clima de la Tierra están de acuerdo en que el planeta se está calentando y que los seres humanos son los principales culpables.
 
La mayor parte de los organismos científicos, desde la NASA hasta la Organización Meteorológica Mundial, respaldan esta opinión.
 
Existe un grado asombroso de consenso dado el carácter de oposición y competencia de la sociedad científica, donde preguntas como ¿qué mató a los dinosaurios? siguen siendo objeto de amarga disputa.
 
El acuerdo científico sobre el cambio climático comenzó a surgir a fines de la década de 1980, cuando la influencia del calentamiento provocado por los seres humanos empezó a sobrepasar la variabilidad climática natural. Para 1991, dos terceras partes de los científicos especializados en la Tierra y la atmósfera encuestados para realizar un estudio inicial de consenso dijeron que aceptaban la idea de un calentamiento global antropogénico. Y para 1995, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, un célebre organismo conservador que, de manera periódica, participa en la situación del conocimiento científico, concluyó que “el resultado de las pruebas indica que existe una influencia identificable del ser humano sobre el clima global”. En la actualidad, más del 97 por ciento de los científicos del clima que publican están de acuerdo en la existencia y la causa del cambio climático (al igual que casi el 60 por ciento de la población general de Estados Unidos).
 


¿POR QUÉ DEBERÍA PREOCUPARNOS QUE EL PLANETA SE HAYA CALENTADO 1 GRADO CELSIUS DESDE EL SIGLO XIX?

 

Cuando hablamos de cambio climático, una fuente común de confusión es la diferencia entre tiempo y clima. El tiempo es el conjunto de condiciones meteorológicas en constante cambio que experimentamos cuando salimos al aire libre, mientras que el clima es el promedio de esas condiciones a largo plazo y se suele calcular en un periodo de 30 años. O, como dirían algunos, el tiempo es tu humor y el clima es tu personalidad.
 
Por lo tanto, aunque 1 grado Celsius no represente un gran cambio en el tiempo, es un inmenso cambio en el clima. Como ya hemos visto, basta para derretir el hielo y aumentar los niveles del mar, cambiar los patrones de precipitación de todo el mundo y reorganizar los ecosistemas, pues provoca que los animales huyan a hábitats más fríos y mata millones de árboles.
 
También es importante recordar que 1 grado representa el promedio global y muchas partes del mundo ya se han calentado más que eso. Por ejemplo, las áreas de tierra se han calentado casi el dos veces más que la superficie del mar. Y el Ártico se ha calentado unos 2,5 grados. Esto se debe a que la pérdida de nieve y hielo en latitudes altas permite que el suelo absorba más energía, lo cual provoca que haya más calor además del calentamiento de los gases de efecto invernadero.
 
Los cambios relativamente pequeños a largo plazo en los promedios climáticos también cambian los extremos de manera significativa. Por ejemplo, las olas de calor siempre han existido, pero en los últimos años han batido récords. En junio de 2020, una ciudad de Siberia registró temperaturas de 38 grados. Y en Australia, los meteorólogos han añadido un nuevo color a sus mapas meteorológicos para mostrar las zonas donde las temperaturas superan los 51,6 grados. El aumento del nivel del mar también ha incrementado el riesgo de inundaciones debido a las mareas de tempestad y las mareas altas. Estos son los primeros síntomas del cambio climático.
 
Y nos esperan más cambios en el futuro: hasta 4,5 grados Celsius de calentamiento global medio para finales de siglo, en el peor de los casos. Como referencia, la diferencia en las temperaturas medias globales entre el momento actual y el pico de la última edad de hielo, cuando las capas de hielo cubrían grandes partes de América del Norte y Europa, es de unos 5,5 grados Celsius.
 
Conforme el Acuerdo de París, al cual el presidente estadounidense, Joe Biden, se acaba de unir otra vez, los países han acordado hacer el intento por limitar el calentamiento total entre 1,5 y 2 grados Celsius respecto de la temperatura previa a la Revolución Industrial. E incluso este margen reducido tiene consecuencias enormes. De acuerdo con estudios científicos, es muy probable que la diferencia entre 1,5 y 2 grados Celsius sea la diferencia entre la supervivencia y la extinción de los arrecifes de coral, así como entre la continuidad del hielo marino en el Ártico durante el verano o su completa desaparición. También determinará cuántos millones de personas sufrirán de escasez de agua y pérdidas de cosechas, así como cuántas personas se están yendo de sus casas debido al aumento en el nivel del mar. En otras palabras, 0,5 grados Celsius es un mundo de diferencia.


¿CUÁNTO COSTARÍA HACER ALGO CON RESPECTO AL CAMBIO CLIMÁTICO, Y CUÁNTO COSTARÍA NO HACER NADA?

 

 
Uno de los argumentos más comunes en contra de tomar medidas agresivas para combatir el cambio climático es que hacerlo acabaría con muchos empleos y paralizaría la economía. Pero esto supone que existe una alternativa en la que no tendríamos consecuencias por el cambio climático. Y por desgracia, no es así. En realidad, no abordar el cambio climático tendría un gran costo, y causaría enormes daños ambientales y sufrimiento humano, mientras que hacer una transición a una economía más ecológica beneficiaría a muchas personas y ecosistemas de todo el mundo.
 
Comencemos con el costo de abordar el cambio climático. Para mantener el calentamiento por debajo de los 2 grados Celsius —el objetivo del acuerdo climático de París— la sociedad deberá alcanzar la meta de cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para mediados de este siglo. Eso requerirá inversiones significativas en cosas como energía renovable, automóviles eléctricos e infraestructura de carga de baterías, sin mencionar los esfuerzos que hay que hacer para adaptarnos a las temperaturas más altas, el aumento del nivel del mar y otros efectos inevitables de los cambios climáticos actuales. Y tendremos que hacer esas modificaciones rápidamente.
 
Las estimaciones del costo varían mucho. Un estudio reciente reveló que mantener el calentamiento a 2 grados Celsius requeriría una inversión total de entre 4 y 60 billones de dólares, con una estimación promedio de 16 billones de dólares, mientras que mantener el calentamiento a 1,5 grados Celsius podría costar entre 10 y 100 billones de dólares, con una estimación promedio de 30 billones de dólares (para tener una referencia, la totalidad de la economía mundial fue de aproximadamente 88 billones de dólares en 2019). Otros estudios han encontrado que alcanzar el cero neto requerirá de inversiones anuales que van desde menos del 1,5 por ciento del producto interno bruto global hasta un cuatro por ciento. Es bastante, pero está dentro del rango de inversiones históricas energéticas de países como Estados Unidos.
 
Ahora, consideremos los costos de un cambio climático descontrolado, el cual afectaría más a los más vulnerables. Esto incluye daños a la propiedad y la infraestructura por el aumento del nivel del mar y el tiempo extremo, enfermedades y muertes relacionadas con desastres naturales, contaminación y enfermedades infecciosas, rendimientos agrícolas reducidos y pérdida de productividad laboral debido al incremento de las temperaturas, una menor disponibilidad de agua y mayores costos de energía, la extinción de especies y la destrucción de hábitats. Solomon Hsiang, economista de la Universidad de California, campus Berkeley, lo describe como una “muerte por mil heridas”.
 
Como resultado, los daños climáticos son difíciles de cuantificar. Moody’s Analytics calcula que incluso 2 grados Celsius de calentamiento le costarán al planeta 69 billones de dólares para 2100, y los economistas esperan que el costo siga aumentando junto con la temperatura. En un estudio reciente, los economistas calcularon que el costo de llegar a 3 grados Celsius de calentamiento (que está en el horizonte con nuestras políticas actuales) equivaldría al 5 por ciento del PIB mundial y 5 grados Celsius, al 10 por ciento. Otra investigación indica que, si continúan las tendencias actuales de calentamiento, el PIB per cápita mundial disminuirá entre un siete y un 23 por ciento para finales de siglo, un golpe económico equivalente a múltiples pandemias de coronavirus cada año. Y algunos temen que estas estimaciones se estén quedando muy cortas.
 
Ya hay estudios que sugieren que el cambio climático ha recortado los ingresos de los países más pobres hasta en un 30 por ciento y ha reducido la productividad agrícola mundial en un 21 por ciento desde 1961. Los fenómenos meteorológicos extremos también han pasado factura. En 2020, en Estados Unidos, las catástrofes relacionadas con el clima, como huracanes, sequías e incendios forestales, causaron casi 100.000 millones de dólares en daños a empresas, propiedades e infraestructuras, en comparación con una media de 18.000 millones de dólares al año en la década de 1980.
 
Dado el elevado precio de la inacción, muchos economistas afirman que abordar el cambio climático es un mejor negocio. Es como el viejo dicho: más vale prevenir que lamentar. En este caso, limitar el calentamiento reducirá en gran medida los daños futuros y la desigualdad causada por el cambio climático. También producirá los llamados beneficios colaterales, como salvar un millón de vidas cada año gracias a la reducción de la contaminación atmosférica, y millones más gracias a una dieta más sana y respetuosa con el clima. Algunos estudios incluso consideran que el cumplimiento de los objetivos del Acuerdo de París podría crear puestos de trabajo y aumentar el PIB mundial. Y, por supuesto, frenar el cambio climático preservará muchas especies y ecosistemas de los que dependen los seres humanos, y que muchas personas consideran que tienen un valor innato.
 
El reto es que necesitamos reducir las emisiones ahora para evitar daños en el futuro, lo que requiere grandes inversiones durante las próximas décadas. Y cuanto más nos demoremos, más pagaremos para cumplir los objetivos del Acuerdo de París. Un análisis reciente reveló que llegar al cero neto para 2050 le costaría a Estados Unidos casi el doble si decidiéramos esperar hasta 2030 en vez de actuar ahora. Pero incluso si no alcanzamos el objetivo de París, la economía sigue siendo un argumento sólido a favor de la acción climática, porque cada grado adicional de calentamiento nos costará más, tanto en dólares como en vidas.

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