LA CULTURA DE LA CORRUPCIÓN

La corrupción es una cultura que, desafortunadamente, ha penetrado hasta los tuétanos la población y la democracia en muchos países del mundo.

La ‘calentura no se encuentra en las sabanas’. La corrupción es una cultura que, desafortunadamente, ha penetrado hasta los tuétanos la población y la democracia. El sistema es frágil para combatirla y se requerirán años de educación y denuncia para superarla, así como la comprensión por parte de los electores, porque no se vota para usufructuar las mieles del clientelismo, sino en beneficio de la sociedad y de los objetivos colectivos.

La verdad lo que desconcierta no es precisamente la corrupción y la existencia de corruptos, más bien las nutridas redes de admiradores y colaboradores de esos delincuentes, ya sea por nexos familiares, otorgamiento de contratos o nombramientos para favorecer intereses políticos, o, simplemente, fortalecer las simpatías hacia los más ‘astutos’.

Si no me creen asistan a una audiencia de un juez de garantías, en la cual la Fiscalía notifica de una investigación o solicita privar de la libertad a uno de estos individuos, ojalá en un pueblo o en una ciudad pequeña. Se encontrarán con una multitud que apoya a su corrupto, puesto que le deben mucho, lanzan arengas, denuncian persecución política e identifican a los acusadores: son traidores al pueblo, “sapos” indeseables, los insultan y persiguen, cuando no los amenazan o los asesinan.

Si por casualidad el juez respectivo no dicta medida de aseguramiento, lo cual no significa que no haya motivos para juzgarlo, los áulicos estallan en júbilo, se prenden los voladores, fluyen ríos de cerveza y se declara que es un triunfo contra la injusticia y la calumnia. Se embriagan las masas y amedrentan a acusadores y al resto de la población que asiste temerosa al espectáculo.

Después vienen las marrullas: contratación millonaria de abogados, eso sí, en la mayoría de los casos, con acceso a los servidores de la justicia, el cambio de testigos y, cuando se trata de un funcionario, electo democráticamente, todos los manejos para nombrar a alguien de una terna del mismo partido que pueda desaparecer, o cambiar la información, o influenciar las personas que respaldan las acusaciones. En la mayoría de los casos, hasta ahí llega todo e, incluso, los funcionarios regresan a sus cargos, triunfales y pletóricos, con más poder y mayor cinismo.

Cuando, por casualidad, o por efecto de las denuncias, los hechos muestran que la evidencia es el criterio de la certeza, viene el carrusel de ‘delaciones’. Corruptos acusando a sus iguales para obtener impunidad o rebaja de penas. No hacen justicia los jueces, sino los delatores. La verdad se desvanece entre tanta falsedad. Casa por cárcel, y al final unos pocos años después, no se repara a la sociedad y los culpables quedan libres para disfrutar de los beneficios de sus actos delictivos.


La cultura de la corrupción es multifacética, camaleónica. Pero siempre es el mismo ‘perro con distinto lazo’. El problema es de la educación, de la escuela, de los maestros, de la familia, del ejemplo diario. Para crear una nueva cultura es necesario un real ‘pacto social’ por la verdad y la justicia. Los farsantes de oficio: ‘los mismos con las mismas’, continúan ganando y los electores siguen, hasta ahora, eligiendo a los que ‘digan ellos’.

LA CRISIS DEL SECTOR TEXTIL

Según el Dane, en junio el sector produjo 20% menos que el mismo mes del año pasado, mientras que en confecciones el declive fue de 13%.

La producción de textiles y confecciones en Colombia está de capa caída. Según el Dane, en junio el sector de hilos y telas produjo 20 por ciento menos que el mismo mes del año pasado, mientras que en confecciones el declive fue de 13 por ciento.

La menor producción implica despedir trabajadores, y se estima que ya se habrían perdido 80.000 empleos. Lo curioso es que la venta de textiles y confecciones en el comercio minorista creció 1,4 por ciento en el mismo periodo y las importaciones de confecciones aumentaron 21 ciento. Esta diferencia entre el comportamiento de la producción industrial, por un lado, y las ventas del comercio y las importaciones, por el otro, es una de las claves para explicar la mala racha del sector, que empeoró el último mes, pero es notoria desde el año pasado.

En el primer semestre, la producción nacional de confecciones y prendas de vestir se redujo 9,7 ciento, mientras que las ventas del comercio solo cayeron 1,9 ciento.

En el 2016, la caída de la producción fue de 4,2 ciento, en tanto que el comercio minorista aumentó sus ventas en 3,8 ciento. Además, es significativo que en el 2016 las importaciones de prendas de vestir tuvieron una disminución del 22 por ciento, por efecto del aumento del arancel que rigió en ese año, lo cual permite suponer que el incremento de las ventas debió incluir confecciones de contrabando.

No obstante los esfuerzos e inversiones realizadas por las empresas textileras para modernizarse y aumentar su productividad, la realidad es que es imposible competir con prácticas desleales como el dumping (vender por debajo del costo de producción), o ilegales como el contrabando técnico, mediante la subfacturación de importaciones, uno de los mecanismos que se utilizan para lavar dineros ilícitos. Un caso concreto de estas prácticas es el de telas Denim, que llegan de China a un precio de 0,70 dólares/kg, cuando la sola materia prima, el algodón, tiene un precio internacional de 1,50 dólares/kg.

En la medida en que se han cerrado otros canales para el lavado de dinero, en los últimos años se pueden haber incrementado el dumping y el contrabando técnico, agudizando los problemas del sector, No obstante, su deterioro viene desde hace años, debido a las políticas de apertura hacia adentro de los últimos gobiernos y la funesta revaluación, que tanto daño hicieron al aparato productivo nacional al exponerlo a una competencia desleal con los bienes importados.

El volumen de la producción nacional de textiles y confecciones (línea continua) en el 2003 es muy parecido al del 2017, es decir, un magro crecimiento de 3 por ciento. Con algunos altibajos, la triste realidad es un estancamiento total en un periodo en el que la economía creció 75 por ciento y el conjunto del sector industrial, 42 por ciento.

Tan mal desempeño no se originó porque los consumidores hubieran frenado sus compras. Por el contrario, las ventas de confecciones en el comercio minorista crecieron 2,3 veces (es decir, 130 por ciento), lo cual implica necesariamente que tuvieron que comprar telas y vestidos importados, mucho más baratos por las rebajas de aranceles y la revaluación del peso.

El comportamiento de las importaciones de estos productos (barras verticales con la escala en el lado derecho) corrobora la anterior afirmación. En 11 años –hasta el 2014– se cuadriplicaron, y aunque con la devaluación del peso de los últimos años han decrecido un poco, el crecimiento en el periodo es de 235 por ciento.

Llama la atención que las ventas del comercio siguieron creciendo después del 2014, aunque la producción nacional estaba estancada y las importaciones declaradas en las aduanas disminuyeron. Una hipótesis para explicar esta paradoja es el aumento del contrabando y el lavado de dinero.

Los evangelistas de la apertura a ultranza justifican el deterioro del sector porque, afirman, no ha hecho el esfuerzo de aumentar la productividad para ser más competitivos frente a las importaciones. La verdad es que el conjunto del sector sí ha hecho la tarea de reducir sus costos de producción, en particular el más importante, la mano de obra.

La industria textil hoy produce lo mismo que a principios del siglo, pero lo hace con el 40 por ciento menos de trabajadores.


La noticia positiva es que, hasta el año pasado, el aumento de la productividad en el sector textil era del 75 por ciento; la negativa, que eso ha sido a costa de la pérdida de miles de empleos.

LAS TIENDAS DE BARRIO REPRESENTAN EL 21% DE LOS NEGOCIOS EN COLOMBIA

Las peluquerías y salones de belleza ocupan el segundo y tercer lugar con 9%; es decir, son alrededor de 22.661 establecimientos. Mientras que la cuarta posición está ocupada por los restaurantes representando un 8% con 20.690 puntos.

Tiendas de barrio son el 21% de los negocios en Colombia Las tiendas de barrio representan el 21% de los negocios en Colombia

El más reciente censo de Infocomercio, que es la radiografía del comercio en Colombia, realizado por Servinformación, reveló que el 21% del total de los negocios en el país corresponde a las tiendas de barrio, representados con 55.161 locales. Es decir, que, según el estudio, son el negocio más común en Colombia.

Por su parte, las peluquerías y salones de belleza ocupan el segundo y tercer lugar con un 9% de participación, teniendo 22.661 establecimientos en funcionamiento. Mientras que la cuarta posición está ocupada por los restaurantes con un 8% de participación y 20.690 puntos de venta.

A éstos les siguen las cacharrerías con 19.432 locales; los cafés internet y las cabinas telefónicas completan 12.040 establecimientos; las cafeterías y heladerías tienen unos 11.480 puntos; las licoreras con 6.816 locales y, finalmente, las famas con 6.669 puntos, dentro de los establecimientos comerciales que más participación tienen en el ámbito nacional.

Se espera que, para la segunda quincena de agosto, Servinformación de inicio a un nuevo censo en las 19 principales ciudades de Colombia, como Bogotá, Barranquilla, Medellín, Bucaramanga, Cali, entre otras.

En este nuevo estudio la entidad tendrá en cuenta 63 categorías nuevas tales como: agro insumos, venta de mascotas, veterinarias, venta de pinturas, peluquerías, artículos de peluquería y cosméticos, ferreterías, ferre-eléctricos, apuestas, chance, casinos, bares, discotecas, billares, asaderos, café internet, cafetería, heladerías, comidas rápidas y muchos otros establecimientos, que representan un alto porcentaje de la actividad económica de las grandes y pequeñas ciudades del país.

¿Cómo va la creación de empresas en Colombia?
De acuerdo con un informe de la Confederación Colombiana de Cámaras de Comercio (Confecámaras), en el primer semestre del año se crearon 177.545 unidades productivas. De las cuales 38.183 sociedades y 139.362 personas naturales, lo que representa un crecimiento de 8,3% con respecto al mismo periodo del año anterior.

Según el informe de Confecámaras, la constitución de sociedades descendió 5,4%, al pasar de 40.342 a 38.183, mientras que las matrículas de personas naturales aumentaron un 12,7%, pasando de 123.635 a 139.362.

De acuerdo con Julián Domínguez Rivera, presidente de Confecámaras “en medio del contexto actual, la cifra positiva de creación de empresas resulta alentadora, pues la actividad generada por estos nuevos negocios significa una importante dinámica de inversión, servicios y empleo para los colombianos”.

Hay que decir que, durante este primer semestre del año, el 75,9% de las 177.545 nuevas unidades económicas se concentraron en cinco sectores: comercio (39%), seguido de alojamiento y servicios de comida (15,3%), industria manufacturera (10%), actividades profesionales, científicas y técnicas (6,6%) y construcción (4,9%).

De otro lado, aquellos sectores que evidenciaron una mayor tasa de crecimiento fueron: alojamiento y servicios de comida (27,4%), otras actividades de servicios (21,8%), actividades artísticas y de entretenimiento (19,2%) y comercio (10,7%).

Por su parte, en el plano regional, se observó que el total de unidades productivas nuevas se concentra principalmente en Bogotá (22,3%), seguido de Antioquia (12,6%), Valle del Cauca (8,5%), Cundinamarca (6,2%) y Santander (5,4%), departamentos que, por su tamaño, concentran la mayor proporción del tejido empresarial en Colombia.

Vale anotar que el 45% restante (79.873) se creó en departamentos como Atlántico, Boyacá, Meta, Tolima, Norte de Santander, Huila y Bolívar, entre otros.


Finalmente, en materia de cancelación, se registró la salida de 123.588 unidades económicas, 5.824 sociedades y 117.764 personas naturales, evidenciando un descenso del 24,8% respecto al mismo periodo de 2016, explicado por un menor número de cancelaciones en los sectores comercio, alojamiento y servicios de comida, industria manufacturera y otras actividades de servicios.

LOS 10 MEJORES BANCOS DEL MUNDO

Los cuatro bancos más grandes del mundo son de nacionalidad china. El Top 10 lo completan una entidad del Reino Unido, dos de Estados Unidos, dos franceses y una japonesa.

Con más de 18.000 puntos de venta, incluyendo 106 sucursales en el extranjero, 2,5 millones de clientes corporativos y 150 millones de clientes individuales, el Banco Industrial y Comercial de China no solo es el más grande del mundo medido por sus activos, también es el que tiene la mayor capitalización de mercado, con un valor en bolsa de US$1,83 billones.

No obstante, este banco chino no está solo en el podio de los mayores bancos mundiales, pues en los tres siguientes lugares lo acompañan tres paisanos: en su orden, el Banco de Construcción de China, el Banco Agrícola de China y el Banco de China, de acuerdo con un ranking publicado por el portal Howmuch.net.



Estas entidades son una prueba adicional del poderío del gigante asiático, que ya no solo tiene una influencia en la industria manufacturera global, sino también en el sector de servicios. Su destacado lugar en el ranking mundial de la banca no solo se atribuye al hecho de que atienden al país más poblado del planeta, con una economía que sigue creciendo por encima de 6%, sino también a que los consumidores chinos están cambiando sus hábitos de compra hacia los almacenes en línea, lo que es un gran propulsor para la banca.

En el quinto puesto del escalafón mundial aparece el HSBC, que viene de las siglas The Hong Kong and Shanghai Banking Corporation y que, pese a que suena también asiático, tiene sede en el Reino Unido. Fue fundado en Londres en 1991 como un holding, pero sus orígenes se remontan al Hong Kong de 1865. En ese momento la isla era colonia británica y crearon una entidad financiera para administrar las ganancias generadas por el tráfico de opio. El HSBC tiene 4.000 oficinas en 70 países. En Colombia estuvo hasta 2012, cuando el banquero Jaime Gilinski adquirió la operación de esta multinacional en el país, así como en Perú, Paraguay y Uruguay. Ahora en estos mercados se conoce como el banco GNB.

En el sexto y noveno lugar de esta clasificación hay dos bancos estadounidenses: JP Morgan Chase & Co. y Bank of America, que a su vez son los más grandes de su país. Ambos con una gran tradición, lograron salir fortalecidos tras la crisis financiera de 2008 y desplazar al Citi Group al tercer lugar y fuera del Top 10 global.

Este escalafón también incluye a dos bancos franceses: BNP Paribas, en el séptimo puesto y Credit Agricole en el décimo. El primero es el mayor banco de la Eurozona medido por sus activos y el segundo en capitalización bursátil. Emplea a 150.000 personas en más de 85 países. Las actividades del banco van desde las finanzas hasta las inversiones. En Colombia está desde 1974.

Crédit Agricole, por su parte, es propiedad de 39 bancos minoristas franceses.


El último país con presencia entre los diez mayores bancos del mundo es Japón, con el Mitsubishi UFJ Financial Group. Esta entidad fue formada en 2005 tras la fusión de Mitsubishi Tokyo Financial Group con sede en Tokio y UFJ Holdings, con sede en Osaka.

LOS PRINCIPIOS POLÍTICOS DEL PENSAMIENTO XI PARA CONVERTIR A CHINA EN SUPERPOTENCIA


1.    Garantizar el liderazgo del Partido sobre todo el trabajo
2.    Comprometerse con un enfoque centrado en la sociedad
3.    Continuar con una reforma integral y profunda
4.    Adoptar una nueva visión para el desarrollo
5.    Ver que la sociedad es quien gobierna el país
6.    Garantizar que cualquier área de gobierno está basada en el derecho
7.    Defensa de los valores socialistas
8.    Garantizar y mejorar las condiciones de vida de la sociedad a través del desarrollo
9.    Garantizar la armonía entre el humano y la naturaleza
10. Perseguir un enfoque global para la seguridad nacional
11. Defender la absoluta autoridad del Partido sobre el Ejército popular
12. Defender el principio de "un país, dos sistemas" y promover la reunificación nacional
13. Promover la construcción de una sociedad de futuro compartido con toda la humanidad
14. Ejercer un control total y riguroso del Partido

Xi quiere proyectar fortaleza en todos los aspectos: desde el plano económico, el político o el militar. "En resumen, una superpotencia".

Desde su llegada al poder, el presidente ha impulsado un culto a la personalidad y una concentración de poder que deja atrás el liderazgo colectivo enarbolado por Deng Xiaoping, artífice de la apertura económica china, y su entronización en el congreso no hará otra cosa que reforzar esta tendencia.

¿Cuál es realmente "el pensamiento de Xi Jinping", el líder de China?
La inclusión de su pensamiento en la Constitución del PCCh le dará ahora aún "más autoridad para llevar el país en la dirección que él quiere".

La brutal campaña anticorrupción de China, la mayor "purga" en el Partido Comunista desde Mao Zedong


"Crisis y caos": las duras críticas de China a las "decadentes" democracias occidentales en vísperas del congreso de su Partido Comunista

¿EL TURISMO SERÍA EL PRIMER GENERADOR DE DIVISAS EN COLOMBIA?

El turismo representó en 2016 más de US$5.600 millones para el país, aliviando el déficit externo que padece Colombia. ¿Le alcanzará al sector para convertirse en el primer generador de divisas de la economía?

La ocupación hotelera por parte de viajeros internacionales ha venido creciendo durante la última década y hoy ya representa casi 40%.

Hace cinco años Colombia recibía 3,5 millones de viajeros procedentes del exterior. En esta cifra se incluían cruceristas, extranjeros no residentes, colombianos residentes en el exterior y turismo transfronterizo. El año pasado, el país logró 5 millones de viajeros internacionales, y lo más sorprendente es que los extranjeros no residentes aumentaron en un millón, lo que muestra claramente que el país está atravesando un boom de turismo internacional.

El asunto es clave por múltiples razones, pero especialmente porque estos viajeros están trayendo cada vez más divisas.

De acuerdo con los datos entregados por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinCit), en 2010 los extranjeros le dejaron al país US$3.400 millones, mientras que el año pasado esa cifra ya había ascendido a US$5.835 millones.

Desde hace rato el turismo es el segundo generador de divisas para Colombia; sin embargo, la tendencia de crecimiento es más fuerte en este sector que en otros segmentos como café, flores y banano. Solo en los últimos siete años el ingreso de divisas por turismo ha crecido 70%, un registro nada despreciable.

Según las cuentas del MinCit, durante el primer trimestre de este año ingresaron por divisas al país un total de US$1.447 millones, con un crecimiento de 2,1% frente al mismo periodo de 2016. Eso significa que, si se mantiene este ritmo de crecimiento, seguramente este año Colombia habrá superado el umbral de los US$6.000 millones en divisas provenientes de la llamada industria sin chimeneas.

La clave de esta tendencia está, según el MinCit, en una estrategia que apunta a aumentar la oferta turística. Para la saliente ministra, María Claudia Lacouture, “Colombia está entre los cinco países de América con mayor flujo migratorio, con una participación promedio de 0,3% del total de llegadas de personas en el mundo en los últimos 5 años. Su tendencia de flujos migratorios es creciente y en el último año ha registrado un incremento del 11,38%”.

Esto se explica por una estrategia de diversificación de destinos turísticos. Para Lacouture, hoy han venido mostrando crecimientos interesantes, por ejemplo, los Parques Nacionales Naturales, que durante 2016 recibieron un total de 1,44 millones de turistas. Se destacan otras zonas donde ha crecido la actividad turística, como la Serranía de La Macarena, la Sierra Nevada de Santa Marta y el Urabá.

La presidente de Anato, Paula Cortés, explicó que actualmente muchos departamentos también vienen mostrando actividad creciente, como Cundinamarca, Bolívar y Antioquia, lo que ratifica la dinámica del sector.

¿Crecer hasta dónde?
La pregunta que vale la pena hacerse es hasta dónde puede llegar el turismo en este proceso de crecimiento. Según el presidente ejecutivo de Cotelco, gremio de los hoteleros, Gustavo Adolfo Toro, los empresarios del sector son optimistas. De acuerdo con él, la ocupación hotelera se encuentra hoy en cerca de 53%. Este indicador ha venido variando en los últimos años a un ritmo de entre 8% y 10%. Esta es una dinámica excepcional, pues el mundo viene creciendo a una tasa anual promedio de 4%.

“Si mantenemos esa tendencia, es probable que en unos años el sector vuelva a unos niveles de ocupación de entre 65% y 70%”, comentó.

Lo que hace prever que el ritmo de crecimiento se mantendrá son dos factores, en consideración de Toro. Primero, la firma del acuerdo de paz permitió claramente cambiar la percepción que del país se tenía en el exterior. De otra parte, la devaluación hizo que los destinos nacionales se hayan puesto más baratos que los de otros países.

Hoy Bogotá, Cali y Medellín están hasta 30% más baratos que otros destinos como Lima, Buenos Aires y Sao Paulo. En Colombia, solo Cartagena se mantiene con tarifas costosas”, explicó el dirigente gremial.

En buena medida, mantener el ritmo positivo dependerá de que se planee una buena ruta de crecimiento para la actividad.

Por ejemplo, es necesario desarrollar mejor las capacidades turísticas de la nueva frontera que representan departamentos como Guanía, Guaviare, Vaupés y Vichada. No solo hay que aumentar y mejorar la infraestructura en esas zonas, sino también preparar a las autoridades locales para impedir que el incremento de turistas en esas regiones no termine afectando el medio ambiente.

“Estas son épocas de desarrollo sostenible y eso se debe tener en cuenta a la hora de desarrollar una estrategia para incrementar el turismo en esas zonas”, explicó Toro.

Si el país logra este año superar las barrera de los US$6.000 millones en divisas provenientes del turismo, estará ratificando el buen momento del sector. Con un ritmo de crecimiento sostenido de entre 8% y 10%, Colombia podría estar recibiendo divisas por más de US$10.000 millones antes de ocho años.

En un contexto en el que la industria petrolera y minera están seriamente amenazadas, esta noticia es positiva y muestra que Colombia es capaz de encontrar nuevos sectores para generar divisas y superar la excesiva dependencia de las tradicionales industrias productoras de commodities.

Beneficios exitosos

Uno de los aspectos clave de la política para el sector turístico fue la exención del impuesto sobre la renta, que atrajo inversiones por más de $4,7 billones, tanto para hoteles nuevos como para remodelaciones. El tema tiene su lado controversial, pues la más reciente reforma tributaria eliminó el beneficio de renta y obligó a pagar una tasa de 9% a los hoteleros que antes habían sido beneficiados con la exención. Cotelco demandó la medida ante la Corte Constitucional y el tema será dirimido antes de finalizar el año.

¿POR QUÉ ENFRENTAMOS UNA TASA TAN ALTA DE DESERCIÓN EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR?

Pese al incremento del ingreso a la educación superior en Latinoamérica, tan solo la mitad de los matriculados logra graduarse. De hecho, en Colombia esta cifra asciende a 37%. ¿A qué se debe este fenómeno?, ¿qué soluciones tendría?

El número de estudiantes de programas de educación superior casi se duplicó en América Latina y el Caribe durante los últimos 10 años. Sin embargo, dado que apenas la mitad de ellos se gradúan a tiempo, aún queda mucho por hacer en términos de eficiencia y calidad, señaló un nuevo informe del Banco Mundial ‘Momento decisivo: La educación superior en América Latina y el Caribe’.

Hoy existen más de 20 millones de estudiantes que asisten a las más de 10.000 instituciones, las cuales ofrecen más de 60.000 programas de formación, según los hallazgos.

Sin embargo, la educación universitaria se encuentra en una encrucijada. La rápida expansión, las características de los "nuevos" estudiantes y regulaciones laxas, han llevado a muchos a cuestionar la calidad de los programas.

Otro de los fenómenos que se observa en los estudiantes actualmente, es que, al graduarse, tampoco están preparados para enfrentar las demandas del mercado laboral.

Lo que preocupa es que se calcula que solo el 50% de los estudiantes que inician sus estudios superiores llegan a terminar y se gradúan.

“Hemos visto una gran expansión en el número de instituciones de educación superior y en la tasa de inscripción, especialmente entre alumnos de bajos recursos”, dijo la autora principal del informe, María Marta Ferreyra. No obstante, “los resultados están por debajo de su potencial, apenas la mitad de los estudiantes que ingresan a la educación superior obtiene su título entre los 25 y 29 años de edad, ya sea porque continúan estudiando o porque abandonaron los estudios”.

De acuerdo con la entidad, dentro de las causas de la elevada tasa de abandono se encuentra: la falta de preparación académica (debido, en parte, a la educación de baja calidad que reciben en la escuela secundaria); la falta de medios económicos entre alumnos de escasos recursos; la larga duración de algunos de los programas y la falta de flexibilidad para cambiar de carrera.

¿Qué hacer para resolver estas problemáticas?
Entre las políticas que pretenden resolver algunas de estas problemáticas se incluyen:

Diseñar mejores sistemas de financiamiento que incentiven la obtención de buenos resultados por parte de instituciones y estudiantes.
Eliminar obstáculos financieros al acceso a la educación superior a través de instrumentos como becas y préstamos estudiantiles.
Generar y divulgar información sobre el desempeño de instituciones y programas para que los alumnos puedan tomar decisiones fundamentadas.
Ayudar a los alumnos a insertarse en el mercado laboral.
Mejorar la supervisión y normativa para asegurarse que las instituciones rindan cuenta de sus servicios.

El caso de Colombia
El aumento en las tasas de entrada a la universidad explica la mayor parte del crecimiento justamente en los países donde éste fue mayor, como Chile, Colombia, Ecuador y Perú.

En el país, alrededor del 37% de los estudiantes que comienzan un programa universitario abandonan el sistema de educación superior.

Además, alrededor del 36% de los estudiantes que desertan en Colombia lo hacen al final del primer año, mientras que en Estados Unidos este porcentaje es del 15%.

Pese a la cantidad de los estudiantes que abandonan al comienzo de los estudios universitarios, casi el 30% de los que abandonan el sistema lo hacen después de cuatro años.

Otro resultado que preocupa en la región, hace referencia a que el tiempo que tardan los estudiantes de América Latina en completar una carrera profesional es un promedio de 36% más que en el resto del mundo.

“Esto implica que los estudiantes pasan más años como tales y, por ende, durante sus años facultativos ganan salarios acordes a su nivel secundario”, afirma el Banco.


Además, el tiempo excesivo también tiene un costado grande: los estudiantes muchas veces necesitan salir a trabajar para completar sus estudios, pero al mismo tiempo terminan abandonándolos por las responsabilidades laborales.

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