
Entre
todas las exigencias y demandas que se le hace a la escuela actual, parece ser
que la Innovación es una de las más apremiantes y urgentes. Todos coinciden que no se puede
seguir enseñando a los ciudadanos del siglo XXI como se hacía en el siglo XX y
que la innovación es una cuestión de sobrevivencia, tanto como el respirar.
¿Cuáles son los entornos y elementos que favorecen la práctica y construcción de una cultura
escolar innovadora?, ¿cómo pasar de un discurso innovador a una práctica
cotidiana innovadora?
Diversas investigaciones y experiencias acumuladas en
centros que han realizado procesos de cambio y transformación, coinciden en al
menos 10 elementos
concretos, cotidianos y prácticos, a tener en cuenta cuando se quiere generar
innovación educativa, desde los simples procesos de mejoramiento continuo o
mejoras incrementales, hasta la más extrema denominada innovación disruptiva.
En todos ellos, podemos encontrar elementos comunes que otorgan luces para los
líderes escolares y educadores que están insertos en procesos de innovación y
cambio.
Los
10 elementos clave para innovar
1.
Una decisión
Innovar
es una decisión que toman fundamentalmente los líderes escolares y que deben
sostener en el tiempo para conseguir resultados, asegurándose que lo
estratégico se convierta en operativo y no se diluya en voluntarismo o buenas
intenciones que quedan solo en enunciados. Innovar es una decisión que
se realiza siempre en gerundio. Se innova innovando. La decisión de innovar no
es tan compleja cuando se toma, sino cuando se comienza a implementar, porque
incomoda a todos los actores, cambia el concierto de relaciones, las
estructuras de poder y reconfigura el naipe tradicional de organigramas.
2.
Un entorno colaborativo y autónomo
La
innovación escolar es fruto de entornos colaborativos y no competitivos.
No importa quién lo hace
primero, sino el “cómo lo hacemos entre todos”. Exige iniciativa más que pura disposición. A
mayor colaboración entre los integrantes del claustro o departamento, mayor
autonomía para que se ejecuten las innovaciones que se decidan. Un entorno
donde se comparten las normas que el centro se ha dado, pero, sobre todo, donde
se comparten las prácticas y los materiales, un entorno donde se permite el
error, se alientan las alternativas y la exploración de posibilidades. Un entorno donde se
retroalimenta, es decir, se corrige y se felicita, es siempre un entorno
facilitador de la innovación escolar.
3.
Conciencia de la tensión
Pretender
innovar al interior de la escuela y no incomodar a nadie, es un sueño. Pensar
que la sola decisión de iniciar una innovación aclarará el camino es una
ingenuidad. Las tensiones surgirán en el momento mismo en que se anuncian los cambios,
transformaciones o innovaciones y se agudizarán en su implementación por una
cuestión natural: somos observadores distintos y vivimos en mundos
interpretativos. Lo que
para algunos será un desafío, para otros, una pesada carga. Las
tensiones forman parte de todo proceso de cambio. Una tensión recurrente es el
cambio de paradigma del proceso de aprendizaje: si antes se enseñaba lo que se
había aprendido previamente, en la actualidad enseñamos aprendiendo, no hay
secuencia, sino simultaneidad. El problema no es evitarlas sino aprender a vivir con ellas. Se
tensionan los grupos, las personas, los proyectos. Ser conscientes de
esta natural tensión, permite desarrollar determinadas competencias
conversacionales para abordarlas de manera satisfactoria.
4.
Contexto: mirar fuera para innovar dentro
La experiencia de no pocas escuelas y aulas es que están
completamente volcadas sobre sí mismas, se cree que lo mejor ocurre en el
propio centro, que en otros centros no se hace nada mejor, etc. Esta mirada
ignora lo que acontece en otras escuelas porque no se trabaja en red. En este entorno cortoplacista,
limitado y de enfoque único, es muy difícil que se puedan reconocer
innovaciones de otros cursos, docentes, escuelas o países. Para superar
esta práctica y salir del propio reducto, se recomienda mirar y conocer que
están haciendo otros colegios y docentes en la ciudad, en la región, el país y
en otras partes del mundo, no para copiar o trasplantar simplemente, sino para
aprender de otras experiencias distintas y distantes que probablemente tuvieron
el mismo diagnóstico e implementaron una mejora o innovación que respondiera a
sus particularidades. Saber
lo que está ocurriendo más allá de las paredes y muros es una obligación, es la
relación dentro-fuera como motor de innovación. Al hacerlo se construyen
relaciones, se arman redes y generan conexiones que benefician a todos los
actores escolares.
5.
Atención a las pequeñas sociedades
En muchas ocasiones el simple diseño y puesta en marcha
de una innovación no basta para asegurar su éxito, se requiere poner especial
cuidado en las personas que formarán los equipos que la implementarán. A esto le llamamos las “pequeñas
sociedades” (de estudiantes, de maestros, de padres colaboradores). Las
pequeñas sociedades hacen articulación, planificación y organización de
actividades de aprendizaje. Las pequeñas sociedades son grupos de
personas puestos a trabajar en común, construyen una fraternidad basada en el
respeto y colaboración que, finalmente, los hace constituirse como equipos. Son
capaces de diseñar clases entre dos, tres y hasta cuatro profesores con un alto
grado de conexión y conectividad emocional. Poner atención a este punto es intencionar la formación
de equipos humanos con objetivos comunes, prestar especial cuidado a las
conversaciones que ellos sostienes con el propósito que sean expansivas y
fuente de creatividad, pero sobre todo, que el hecho de trabajar juntos les
produzca satisfacción.
6.
Fomento de “Nichos”
Hemos señalado que la innovación es crear algo que genere
valor a las personas desde la propia escuela. Pues bien, fomentar nichos, tiene
que ver con detectar en los problemas o necesidades que se presentan
cotidianamente, oportunidades para innovar. Los nichos de innovación son siempre posibilidades para
responder a requerimientos que es probable ni siquiera son considerados o bien
expresados por los propios protagonistas; por ejemplo, plataformas digitales,
control de asistencia, comunicación escuela-familia, para el nicho “padres”;
proyectos escuela-empresa, para el nicho “empleabilidad” y asociación de
escuelas para brindar talleres extraescolares en el nicho “tiempo libre”.
Estos nichos crean valor para grupos específicos y pueden transformarse incluso
en proyectos de emprendimiento colegial.
7.
Formación de un Equipo de Innovación
Siempre en cada comunidad escolar, existen profesores y
estudiantes disruptivos, inquietos, originales, creativos, o que no son
comprendidos por el establishment colegial. Puede ocurrir incluso que, por su
originalidad, sean valorados y reconocidos por ello. La verdad es que esos aportes individuales no
tienen mucho impacto en la organización, a no ser que se aglutinen en un equipo
que comparta visiones y que mueva los límites de lo posible para cruzar
fronteras. Este es un equipo necesario de existir en cada escuela, porque con
su originalidad, mueve los límites de lo posible y alienta al interior de los
grupos y equipos, iniciativas que hacen real lo que antes solo eran
quimeras. Este equipo heterogéneo, pionero y explorador, va probando, ensayando
y alentando a los otros a atreverse. Los resultados de este equipo se extienden a toda la organización,
porque van dando respuesta a problemas reales, pero sobre todo porque dotan a
los integrantes (los compañeros) de competencias que antes no tenían.
8.
Proyectos Intra – Inter
La investigación es contundente al señalar que no
educamos solos, sino en comunidad. Los líderes escolares, intencionan el
trabajo al interior de los equipos docentes, planteándoles desafíos anuales o
semestrales, siendo el primero y más importantes el de su propio aprendizaje a
través de rutas de desarrollo profesional. Los proyectos intra-inter departamental cumplen el
objetivo de hacer trabajar en equipo a los docentes para que se hagan
cargo de un problema surgido de la propia acción educativa. La naturaleza del trabajo
docente en el pasado ha facilitado un trabajo más bien individual y en aulas
más bien cerradas. Promover proyectos intra-departamental es provocar trabajo
sinérgico entre educadores de la misma especialidad, pero no basta con
eso, se requiere promover iniciativas inter-departamentales para construir
proyectos colaborativos que superen las tradicionales asignaturas y
compartimentos del conocimiento. Este tipo de iniciativas lo que consigue es colocar a las personas en
modo colaboración, iniciativa, visión global y coordinación de acciones.
9.
Retos Institucionales
La innovación educativa es, ante todo, una filosofía de
vida, de trabajo y de convivencia en la acción escolar que trae de la mano un
reto: aprender para emprender. Cuando todo cambia y cambian los entornos,
cambia la sociedad y los estudiantes, es necesario que la acción escolar
también lo haga. Pero
¿cómo movilizar y desplazar a equipos y colectivos docentes desde un estado de
comodidad a una situación de desafío?. A través de retos
institucionales, es decir, iniciativas que junto a otros transformen la
realidad: eventos, experiencias o actividades que impacten y generen resultados
en las personas. Decretar
el año de, el desafío de, el proyecto de, como un todo escolar, genera
adhesión, norte y guía. Es necesario que estos retos institucionales o anuales vayan en
consonancia con los contextos locales, nacionales e internacionales.
10.
Incentivos
Iniciar
procesos de innovación, es alentar la movilidad y el desplazamiento a
territorios diferentes, muchas veces desconocidos e inciertos. ¿Cómo
estimular para que esta actividad se convierta en un hábito y llegue a formar
parte de la cultura escolar? Una
posibilidad para alentar, mantener e incrementar la innovación, es colocar
estímulos para aquellas propuestas de innovación que se conviertan en práctica
institucional, incentivos que pueden ser reconocimientos, invitaciones a
seminarios, concursos, a publicar, a dar una charla, a perfeccionarse. Lo que
se busca es establecer que no da lo mismo innovar, que no innovar, que las
innovaciones se destacan, promueven y dan a conocer, pero sobretodo, que toda
iniciativa que crea valor a las personas, se publica y se institucionaliza, se hace una práctica
organizacional. Incentivar en este contexto por tanto es reconocer,
visibilizar e instaurar. ¿Incentivos económicos?