25 de febrero de 2017

COMO PUEDES REDUCIR TU RESISTENCIA AL CAMBIO

En el mundo de la gerencia y el liderazgo, John Kotter,* reconocido profesor de la Escuela de Negocios de Harvard, planteó un modelo gracias al cual es posible efectuar exitosamente grandes o pequeñas transformaciones al interior de una empresa.

Crear un sentido de urgencia
Es obvio. Para que se genere un cambio en la compañía, todos deben desearlo. Por eso, el líder tiene que encargarse de generar una necesidad para despertar la motivación en los colaboradores ¿Cómo lograrlo? Mediante un diálogo honesto e invirtiéndole tiempo y energía al discurso para que los empleados se familiaricen con los objetivos y trabajen en sinergia por cumplirlos.

“La unión hace la fuerza”
Hay que encontrar a un grupo de empleados que sean influyentes adentro del equipo, desde sus diferentes posiciones de trabajo y estatus. De esta manera, el líder podrá identificar aquellas falencias dentro del discurso del cambio y empezar a corregirlas con la ayuda de colaboradores que cumplirán una función distinta.

Crear una visión para el cambio
Todas las ideas, sugerencias y propuestas para el cambio han de estar encausadas en una sola visión, que tenga valores y estrategias ejecutables por el equipo.

Comunicar y comunicar
Una vez establecida esa visión, hay que hablar diariamente sobre los objetivos y las estrategias del cambio, no solo en reuniones exclusivamente dedicadas a ello. Básicamente, Kotter recomienda incorporar la visión en cada decisión que se tome y discutir abiertamente al respecto.

Adiós a los obstáculos
En este punto, ya se supone que los colaboradores están sintonizados trabajando por el cambio en la empresa; el líder tiene la responsabilidad de verificar que se estén cumpliendo los objetivos y estar alerta ante cualquier barrera o dificultad que se presente. Aquí es importante premiar a aquellos miembros del equipo que estén comprometidos con los procesos transformadores y guiar a los que no están todavía tan convencidos para que se unan a la causa.

Triunfos a corto plazo
Es indispensable crear metas a corto plazo, que sean fácil y rápidamente alcanzables para que los colaboradores saboreen el éxito y vean los avances en el proceso; de esta manera se mantendrán motivados.

Construir sobre el cambio
Para Kotter, es un grave error cantar victoria muy apresuradamente, antes de que el cambio esté arraigado en la compañía. Sí, hay que celebrar cada éxito, pero también antes de replicarlo, es importante revisar qué salió bien y qué puede mejorar aún más; siempre manteniendo clara la visión y fijándose más metas.

Cultura organizacional

Una vez logrado el cambio desde el punto de vista operativo, hace falta anclarlo a la cultura organizacional de la compañía. Para ello, hay que recalcar los valores de la visión y los objetivos detrás del proceso; todo esto debe verse reflejado en cada uno de los aspectos de la empresa.

23 de febrero de 2017

¿SABES SI ERES UN LÍDER O UN SEGUIDOR?

Liderar no tiene nada que ver con títulos, cargos o salarios.

El liderazgo es el arte de la persuasión, de motivar a las personas a hacer más de lo que nunca creyeron posible. No eres un líder sólo porque haya gente que te reporte. Si tus acciones inspiran a los demás a soñar más, aprender más, hacer más y convertirse en más, entonces puedes considerarte un líder.

No necesitas siquiera que las personas te reporten para ser un líder. Un conserje puede influir en las personas a su alrededor y guiarlas del mismo modo que un presidente. Del mismo modo, cualquiera puede convertirse en un seguidor, incluso si tiene un puesto de jefatura.

Un ejecutivo importante que crea una burocracia innecesaria, se encierra en su oficina y evita interactuar con los demás no es más líder que un ingeniero antisocial que rehúsa hacer cualquier cosa que no sea escribir códigos.

Según Travis Bradberry, los seguidores hacen su trabajo, pero no más. Sin importar qué tan buenos sean en su trabajo, rara vez se les ocurre ir más allá. Por el contrario, los líderes ven sus descripciones de puesto como algo mínimo, simplemente como la base sobre la cual erigen su grandeza. Los líderes añaden un valor extra cada vez que encuentran la oportunidad.

Los seguidores ven los talentos y logros de los demás como una amenaza. Los líderes quieren mejorar las cosas, y buscan apoyarse en otras personas para lograrlo. Son verdaderos jugadores de equipo, y no tienen miedo de admitir que necesitan a otros para fortalecerse en sus áreas de debilidad.

Los seguidores ven los problemas de cualquier situación, los líderes ven las oportunidades. Cuando las cosas se ponen mal, los líderes no pierden tiempo quejándose: están demasiado ocupados buscando soluciones.

Con frecuencia, los seguidores dudan sobre si deben actuar o no, temen equivocarse. Los líderes no tienen miedo de tomar una decisión, incluso si no están seguros. Prefieren tomar una decisión y equivocarse que ser víctimas de la parálisis de la indecisión.

Cuando cometen errores, los seguidores se apresuran a culpar a las circunstancias y a otras personas. Sin embargo, los líderes rápidamente se hacen responsables de sus acciones. No les preocupa que admitir su culpa les dé mala imagen, pues saben que evitar su responsabilidad les hará lucir peor.

Los seguidores están eternamente buscando la gloria. Los líderes son humildes. No permiten que la autoridad les haga sentirse superiores a los demás. No dudan en hacer el trabajo sucio cada vez que sea necesario, y no pedirán a nadie que haga algo que no harían ellos mismos.

Los seguidores se encuentran atrapados en la rutina diaria. Van al trabajo y completan sus tareas con tal de irse a casa y seguir con sus “vidas reales”. Los líderes aman lo que hacen y consideran su trabajo una parte esencial de sus vidas.

Los seguidores sólo se sienten motivados por factores externos: el siguiente título, el siguiente aumento, el siguiente estatus… Los líderes se sienten motivados desde su interior. No trabajan para conseguir una mejor posición social o para acumular más posesiones: se sienten motivados a ser mejores porque así son.

Los seguidores se preocupan mucho por los títulos, ya sea por los propios o por los de las personas con las que trabajan. Siempre están pendientes de “quién está más preparado que quién”. Los líderes se centran en las cualidades individuales de cada empleado, independientemente de lo que esté impreso en su CV o tarjeta de visita.

21 de febrero de 2017

SI QUIERE SER MÁS EXITOSO CASESE CON LA PERSONA CORRECTA

Si bien la inteligencia, la estrategia, disciplina son importantes en el éxito de su negocio (o carrera), aquí está uno de los factores que quizá no ha considerado: Su cónyuge.

¿Quiere ser más exitoso? Cásese con la persona correcta ¿Quiere ser más exitoso? Cásese con la persona correcta

Investigadores de la Universidad de Washington en St. Louis encontró que las personas con socios relativamente prudentes y fiables tienden a obtener mejores resultados en el trabajo, ganar más promociones, ganar más dinero, y sentirse más satisfechos con su trabajo.

Según los investigadores, los socios de "conciencia" refiriéndose a los esposos u esposas realizan más tareas domésticas, exhiben comportamientos más pragmáticos, y promueven una vida familiar más satisfactoria, todo lo cual permite a su cónyuge a centrarse más en el trabajo.

"Estos resultados demuestran que las características disposicionales de la persona con la que uno se casa influyen en aspectos importantes de la vida de un profesional."

Como dice Jim Rohn, somos el promedio de las cinco personas con las que pasamos la mayor parte del tiempo - y eso es particularmente cierto cuando a nuestros seres queridos se refiere.

Y es que los buenos hábitos, tanto como los malos pueden llegar a compartirse. Por ejemplo, si una persona es extremadamente organizado y mantiene esto en el hogar que comparte, se ejecuta en el tiempo, que libera a la otra para centrarse más en el trabajo. (Por supuesto, en un mundo perfecto, tanto la gente más o menos ordenada comparten por igual los derechos para que ambos puedan concentrarse mejor en sus carreras, si esas carreras están en el hogar o en el exterior.)

Tenga en cuenta, que no se está recomendando elegir su pareja únicamente sobre la base de criterios como la conciencia y la prudencia. Como dicen los investigadores, "Casarse con una pareja de conciencia podría en primer lugar salir como una receta para un estilo de vida rígido y mediocre."

Tampoco estoy sugiriendo que terminan una relación si usted siente que su pareja está ausente en esas áreas.

Pero parece que el tener una pareja de conciencia y prudente es parte de la receta para una carrera mejor y más gratificante.

19 de febrero de 2017

COMO EMPEZAR A ALINEARSE CON LA PUNTUALIDAD

Expertos analizan entonces cómo una persona que no es cumplida con su tiempo puede empezar a alinearse con la puntualidad. Esto es lo que recomiendan:

1) Asegúrese de activar la alarma:
Para llegar en hora a un lugar es necesario que sepa cuánto tiempo aproximadamente se demorará en llegar y de esa manera, determine a qué hora debe sonar la alarma. En una ciudad que cuenta con mucho tráfico en las horas pico, así que usted debe contar con ese tiempo para hacer sus cuentas. Además, es importante que antes de irse a acostar chequee la hora de la alarma y si su sonido es lo suficientemente fuerte como para despertarlo.

2) No cambie los objetos de lugar:
Si es una de esas personas que deja las llaves un día en el bolso, otro en la cocina y otro en su cuarto, tiene que abandonar ese hábito. Cuanto más cambie las cosas de lugar, mayores dificultades tendrá para encontrarlas y por lo tanto, perderá tiempo que puede ser valioso para llegar a tiempo.


3) Deje lo necesario a mano:
Si hay un objeto que no puede dejar de llevar al trabajo, lo mejor que puede hacer es dejarlo guardado en su bolso o al lado de la puerta la noche anterior. Así no se le olvidará y no gastará tiempo y energía tratando de encontrarlo.

4) Elija la ropa la noche anterior:
No importa el sexo, es probable que la selección de la ropa sea una tarea compleja, por lo que dejar todo lo que va a usar la noche anterior puede hacerle ahorrar mucho tiempo.

5) A dormir temprano:
Uno de los factores que puede estar contribuyendo con su impuntualidad es el acostarse tarde y no dormir las 8 horas recomendadas por los especialistas. Pruebe entonces acostándose un poco más temprano y analice si es esto lo que le está restando segundos a la hora de levantarse o no.

6) Mantenga el margen:

Los imprevistos siempre están al orden del día y si usa transporte público, es probable que muchas veces no cumpla sus horarios. Por esto, es necesario que salga con 15 minutos de anticipación y evite toda complicación que se pueda presentar.

17 de febrero de 2017

COMO HACER PARA DAR ÓRDENES BIEN DADAS

Ser líder significa que en ocasiones debemos darle una orden o instrucción a alguien para lograr un ambiente laboral en donde prime la colaboración, el trabajo en equipo, pero sobre todo la efectividad y los resultados ¿Sabes cómo hacerlo para lograr un efecto positivo?

La mayoría de las personas podrían afirmar que lo más importante al dar una orden es el mensaje transmitido, pero lo cierto es que la clave del éxito está en cómo transmitirlo, algo que depende de la actitud, el tono y las palabras. Si estos tres aspectos están en armonía la orden será más motivadora y surtirá un mejor efecto.

Actitud tranquila y no imponente
La autoridad como jefe o líder no necesariamente está ligada con una actitud superior frente a la persona con la que nos estamos comunicando. Para lograrlo es importante ser empático, es decir, entender las emociones del otro para saber cómo dirigirme hacia él o ella. 

¿A qué nos referimos con el tono?
Es la forma como conectamos la emoción con las palabras. La entonación debe cumplir un propósito: enviar un mensaje con claridad, mantener la atención y transmitir emociones. Es recomendable evitar una entonación monótona, pero tampoco hables muy rápido, acuérdate que las palabras no lo son todo, el lenguaje no verbal también es importante.

¿A qué nos referimos con las palabras?
Hablar en positivo, por eso lo mejor es seleccionar palabras más adecuadas y enunciar la orden a través de una frase breve y sencilla, para hacer el mensaje más claro y accesible. Fomentar las preguntas, porque lo importante es convencer, no imponer.

Ahora que lo tienes claro te enseñamos el paso a paso para impartir bien una orden:

Planéala (asegúrate que se la estés asignando a la persona indicada)
Prepara el cómo, por qué y cuándo (esto te garantizará dar información breve, precisa y clara).
Verifica (pregunta si quedó claro, si es necesario, repite la orden de manera paciente).
Espera un tiempo prudente (evita perseguir al empleado)

Evalúa (revisa el proceso para determinar si realmente se ejecutó)

16 de febrero de 2017

PODRIAMOS ESTAR CERCA DEL APOCALIPSIS

El acceso al poder de Donald Trump llevó a que los científicos que monitorean desde 1947 las posibilidades de la guerra nuclear adelantaran treinta segundos el Reloj del Apocalipsis, con el que grafican la cercanía de esa conflagración muy probablemente definitiva.

Ahora marca las 23:57:30, es decir que estaríamos apenas a dos minutos y medio de la medianoche, momento en que estallaría esa guerra.

Los científicos nucleares que editan el The Bulletin of Atomic Scientists todavía no movieron de nuevo esas agujas alarmantes, pero los acontecimientos que se sucedieron inmediatamente después que Trump ocupara la Casa Blanca probablemente merecieron que se adelantaran unos segundos más.

Para tener una idea de cómo mide este reloj el peligro nuclear baste saber que en 1947, cuando comenzaron las mediciones, se fijó el horario de las 23.50, considerando que se estaba a diez minutos del instante fatal. Cada vez que las potencias establecían acuerdos de desarme el reloj retrocedía, cada vez que la carrera armamentística se aceleraba o aparecían focos de tensión en el planeta, adelantaba.

Después de muchos años de relativa tranquilidad, el desarrollo de la tecnología bélica y los conflictos en Oriente Medio llevaron el reloj a las 23.57. Trump lo movió medio minuto más.

Tal vez sea poco. Las declaraciones primero de Trump y después de sus funcionarios acerca de poner fin a la política de una sola China, es decir, alentar a Taiwán a persistir en su independencia, motivó una reacción airada de Beijing.

El anunciar que Washington no permitirá que China termine apoderándose del millón de kilómetros cuadrados de mar que reivindica construyendo islas artificiales llevó a los voceros del gigante asiático a señalar que si Trump actuará de esa manera hará bien en prepararse para un conflicto altamente destructivo.

Puede pensarse que se trata sólo de fanfarronadas de uno y otro lado, pero siempre es prudente tomar en serio las amenazas de gente que podría terminar con el planeta Tierra apretando un mísero botón. Por lo pronto, China ya anunció que enviará a la zona en disputa su segundo portaaviones apenas terminen de construirlo mientras las naves norteamericanas maniobran peligrosamente cerca.

Además informaron que aumentaron las defensas de sus submarinos para prevenirlos de posibles ataques nucleares. Como se viene diciendo desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, el que dispare primero morirá segundo.

Como para alarmar un poquito más a los científicos de la Universidad de Chicago que manejan el Reloj del Apocalipsis, Trump mandó algunos tanques a pasear cerca de la zona de conflicto en Crimea, donde durante la administración de Obama se temió que terminarán enfrentándose las tropas rusas con las de la OTAN.

Es decir, a pesar de lo bien que se lleva con Vladimir Putin, Trump le recordó a Moscú que los norteamericanos también tienen sus intereses allí, a pesar de que criticó fuertemente a la OTAN.

Por si fuera poco, la prueba misilística de Irán llevó a Trump a pedir más sanciones para la república islámica, los que respondieron reivindicando su derecho a defenderse, además de asegurar que ese proyectil no está diseñado para llevar ojivas nucleares, algo que no resultó muy convincente ni para Washington ni para Tel Aviv, que está dentro del rango de alcance del misil iraní.

No faltan quienes creen, quizá por un exceso de paranoia, que EE.UU. e Israel están preparando el terreno para un ataque a Irán, posibilidad siempre latente.

Y dentro de unas tres semanas los generales del Pentágono deberán tener listo el plan de ataque para eliminar a Estado Islámico de la faz de la Tierra, algo que les pidió Donald Trump. Como resulta imposible terminar con un ejército sin el concurso de la infantería, lo más probable que los militares le digan a Trump que no hay más remedio que llevar tropas norteamericanas a ese escenario de Oriente Medio.

En ese lugar ya hay tropas de unos cuantos países combatiendo, aunque sea de manera disimulada, por lo que la llegada de los marines y los rangers podría desembocar en un conflicto generalizado. No está de más recordar que en esa zona caliente no sólo se pelea contra Estado Islámico sino que hay unas cuantas guerras civiles que se están extendiendo a casi todo el mundo árabe.

Una cosa es segura: muchos de los combatientes sacarán sus miras de sus adversarios para ponerlas en los soldados yanquis, lo que a su vez generará una reacción muy violenta y así seguirán las cosas. La primera intervención estadounidense durante la era Trump en Yemen terminó con varias decenas de civiles muertos y no hubo ningún lamento de la Casa Blanca por esos "daños colaterales".

Por ahora en Washington no se habla públicamente de Afganistán, país en el que EE.UU. viene librando una guerra sin demasiados éxitos contra los talibanes. Un detalle a tener en cuenta: los talibanes cuentan con apoyo de la población pakistaní, al menos de la parte que quiere terminar con el gobierno proestadounidense. Y Pakistán tiene un arsenal nuclear, que en manos talibanes sería un tanto peligroso.

Con ese panorama, no es de descartar que el Reloj del Apocalipsis ponga sus agujas un poco más cerca de la medianoche.

NOTA:
ESTAMOS EN EL PERIODO MAS PELIGROSO PARA QUE SE PRESENTE UN CONFLICTO NUCLEAR DESDE 1942.


RECEMOS POR UN MUNDO SIN ARMAS NUCLEARES

15 de febrero de 2017

QUE PREGUNTAS HACER A LOS CANDIDATOS CUANDO VAS A CONTRATAR UN NUEVO EMPLEADO

Las entrevistas de trabajo se desarrollan de acuerdo a quien las esté realizando y dependen del modelo que se esté aplicando. Esto quiere decir que si estás haciendo una selección por procesos, lo que más te debe interesar es indagar cómo tu candidato desarrolla los mismos. Pero si el enfoque es por competencias, hay que centrar los esfuerzos en evaluar precisamente eso, competencias.

Preguntas:
¿Cómo se definiría? Con la respuesta podrás notar si tu candidato está improvisando. Esta es una de las preguntas más frecuentes en las entrevistas y se supone que se debe llegar con una réplica preparada, una reflexión de aspectos como valores y sobre cómo se desempeña el trabajo. Se busca una oración corta, relacionada con el con el puesto por el que se está entrevistando.

¿Por qué dejo su último trabajo? ¿Por qué salió de su anterior empleo? O si se sabe que fue despedido ¿Por qué lo despidieron? También se puede presentar que el candidato esté trabajando actualmente y la pregunta será ¿por qué quiere abandonar tu trabajo actual?
Las alarmas acá se encienden cuando la respuesta involucra un problema importante de administración y/o habla mal de los jefes, compañeros de trabajo o la empresa. Lo ideal es encontrar que el cambio se quiere ya sea por una oportunidad para hacer algo especial o avanzar en su camino laboral. Ahora, que si fue despedido, por estos días es muy común encontrarse con recortes de personal, donde muchos empleados hacen parte de una cifra que la empresa no puede mantener; entonces tómate tu tiempo y escucha con atención qué es lo que el aspirante tiene para decir.

¿Qué conoce de la empresa? ¿Por qué la ha elegido? ¿Qué es lo que le atrae de este puesto?
Acá podrás descubrir que tanto indagó el candidato sobre el puesto y la empresa. Es una manera de descubrir si las dos partes tienen los mismos intereses. La idea es tener a alguien con una clara idea del trabajo y de porqué sería bueno para él.

¿Qué nos aportaría si le contratásemos? ¿por qué lo debemos contratar?
Es un chance único para que el candidato resalte sus mejores puntos en relación con el puesto para el que aplica. La idea debe ser que se ‘venda’ sin hacer ningún tipo de comparación con otros candidatos.

¿Cómo se desempeña trabajando bajo presión?
Acá se espera que el candidato esté en la posibilidad de dar ejemplos reales que atestigüen cómo ha logrado sacar un buen trabajo en condiciones complejas y de acuerdo con esto podría confirmase si se ajusta al tipo de gestión para la que se está postulando.

¿Qué opina de su anterior jefe?
Esta pregunta es clave, porque una persona negativa y que habla mal de los demás es un generador de desconfianza.

¿Cuáles son sus fortalezas y debilidades?
Este es un ejercicio de autoconocimiento personal. Es muy importante saber cuál es el esquema mental de sus puntos fuertes, virtudes y defectos, tanto profesionales como personales. En el momento de hablar de los puntos débiles, asegúrate de preguntarle qué medidas ha tomado para intentar sobresalir.

¿Con que tipo de personas trabaja mejor? ¿Prefiere trabajar solo o en equipo?
La idea es que señale que es una persona de equipo y dé ejemplos de situaciones reales que lo demuestren. Esta es una nueva oportunidad para descubrir si se podría ajustar a la estructura de tu equipo. Claro está que también es importante que resalte que en el caso de que sea necesario realizar un trabajo solo, tiene la disponibilidad total.

¿Cuál ha sido el mayor éxito de su carrera?
Es bueno encontrarse con candidatos orgullosos de sus esfuerzos y que muestren cómo de aquello que vivió puede verse beneficiada la compañía.

¿Tiene alguna pregunta?
Este último argumento reflejará el interés por la oferta y por la organización, se pueden esperar preguntas sobre el departamento en el que se trabajará, si existe formación interna, qué proyectos hay, preguntas genéricas sobre la compañía.


Este mapa de ruta varía según las especificaciones propias de cada cargo, pero dan una guía de lo que nunca debería quedarse por fuera.