El cultivo de drogas es un problema global que afecta tanto
a los países productores como a los consumidores. La solución a este problema
requiere un enfoque multi-dimensional que abarque la reducción de la demanda,
la interrupción de la oferta y la mejora de las condiciones económicas y
sociales en los países productores.
Una forma de abordar el problema es a través de programas
de erradicación de cultivos ilegales. Estos programas implican la destrucción
de cultivos de drogas y la ayuda a los agricultores a cultivar productos
alternativos. Sin embargo, estos programas deben ser implementados de manera
responsable y justa, y debe considerarse el impacto en la economía local y la
seguridad alimentaria.
Otra forma de abordar el problema es a través de la mejora
de las condiciones económicas y sociales en los países productores. Muchas
veces, los agricultores cultivan drogas como una forma de subsistencia debido a
la falta de oportunidades económicas y a la pobreza. Al brindarles apoyo para
mejorar sus condiciones económicas y sociales, se les da la oportunidad de
abandonar el cultivo de drogas y adoptar un estilo de vida más saludable y
sostenible.
Además, es importante abordar la demanda de drogas en los
países consumidores. La educación y la prevención son clave para reducir la
demanda de drogas y disminuir la presión en los países productores. También es
importante que se tomen medidas para interrumpir la distribución y el tráfico
de drogas a nivel internacional.
REFLEXION
La guerra frontal contra las drogas lleva casi 30 años y miles de millones de dólares mal invertidos.
Es una guerra perdida aunque la DEA y los gobiernos se empecinen en negarlo en lugar de cambiar su estrategia.
Cada día hay más mulas en prisión, de las cuales más de seis mil son compatriotas en las cárceles de USA.
¿De qué sirve capturar capos que ya tienen su reemplazo y "desvertebrar" carteles que se multiplican aquí y acullá?
¿Cuándo entenderemos que lo mejor es despenalizar el consumo e invertir en prevención y en rehabilitación?
Sí, la droga es un mal terrible, pero el mal crece, aunque se publiquen cifras amañadas sobre su debilitamiento.
Esta guerra como todas, tiene sus dueños a los que les interesa que nunca se acabe, y nosotros sin hacernos sentir.
Seguirán, pues, cayendo mulas "marcadas".
Así un narco rebaja
penas y la Policía y la DEA se
engañan con triunfos pírricos.
En resumen, solucionar el problema del cultivo de drogas
requiere un enfoque multi-dimensional que abarque la reducción de la demanda,
la interrupción de la oferta y la mejora de las condiciones económicas y
sociales en los países productores. La colaboración internacional y la
cooperación entre los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales y la
comunidad en general son clave para lograr un cambio real y duradero.
La guerra frontal contra las drogas lleva casi 30 años y miles de millones de dólares mal invertidos.
Es una guerra perdida aunque la DEA y los gobiernos se empecinen en negarlo en lugar de cambiar su estrategia.
Cada día hay más mulas en prisión, de las cuales más de seis mil son compatriotas en las cárceles de USA.
¿De qué sirve capturar capos que ya tienen su reemplazo y "desvertebrar" carteles que se multiplican aquí y acullá?
¿Cuándo entenderemos que lo mejor es despenalizar el consumo e invertir en prevención y en rehabilitación?
Sí, la droga es un mal terrible, pero el mal crece, aunque se publiquen cifras amañadas sobre su debilitamiento.
Esta guerra como todas, tiene sus dueños a los que les interesa que nunca se acabe, y nosotros sin hacernos sentir.
Seguirán, pues, cayendo mulas "marcadas".
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