JEFF BEZOS ES EL HOMBRE MÁS RICO DEL MUNDO

Jeff Bezos, el fundador de Amazon, llegó a ser temporalmente el hombre más rico del mundo, lugar al que volverá más pronto que tarde. ¿Cómo lo logró?

Jeff Bezos de Amazon fue el hombre más rico del mundo Para Bezos el eje de la estrategia es la preocupación por el cliente. Asegura que la clave del éxito es cumplir siempre la promesa de valor que se ofrece a los consumidores.

Jeff Bezos se convirtió en julio pasado y durante 4 horas, en el hombre más rico del planeta. Su fortuna superó los US$90.000 millones, con lo que se puso por encima de uno de los hombres más poderosos del mundo de los negocios: Bill Gates. Amazon es hoy una compañía avaluada en US$500.000 millones.

Sin embargo, es claro que el estadounidense creador de Amazon, el portal de comercio electrónico que cumplió 23 años de funcionamiento, va a retornar a ese lugar del ranking muy pronto y, todo indica, que de manera permanente: de los grandes magnates es a quien la fortuna más le ha crecido en los últimos cinco años a un sorprendente ritmo de 319%.

En materia de crecimiento de su riqueza, supera inclusive al otro grande de las nuevas tecnologías, Mark Zuckerberg, cuya fortuna ha aumentado a un ritmo cercano a 260% en el mismo período; Bill Gates, que volvió a ser el rey de los millonarios, ha tenido un crecimiento en su patrimonio no más allá del 50%, en este lustro. La revista Forbes explicó que Bezos logró superar por unas horas a Gates debido a que este último ha donado más de US$30.000 millones en causas filantrópicas. “De lo contrario, Gates sería inalcanzable por ahora”, sentenció la reconocida publicación estadounidense.

Lo que sí queda claro es que el modelo de negocio de Amazon es uno de los más rentables de la actualidad. Para algunos analistas de Wall Street, Bezos está en los negocios y segmentos de la economía y comercio con mayor proyección en las próximas décadas. El otro nombre con gran aceptación en el mercado bursátil es Elon Musk, fundador de Tesla.

Sorprende igualmente que Bezos le lleve ventaja en el ritmo de incremento en su fortuna a tradicionales hombres de negocios como Amancio Ortega y Warren Buffet, quienes hasta 2017 “apenas” han logrado duplicar el patrimonio que tenían en 2012.

Es de esperar que Bezos tome de nuevo la ventaja sobre sus competidores en la clasificación de los hombres con el mayor capital del mundo, porque justamente una de las ventajas de este empresario es que mira siempre a largo plazo. Ese es uno de sus mantras.

Según el propio Bezos lo relató, cuando anunció la adquisición de Zappos, un sitio de compras on line de ropa y calzado, su experiencia en el mundo de los negocios le ha enseñado tres cosas, que son las únicas que dice saber sobre el éxito.

Primero, Bezos cree que hay que obsesionarse por el cliente. Esto significa que incluso cuando sea necesario mantener una promesa de valor a un consumidor aún a costa de las utilidades de la empresa, es necesario hacerlo. El principio del empresario estadounidense es más radical: ni siquiera la inquietud por la competencia debe quitarle el primer lugar a la preocupación por el bienestar del consumidor.

El segundo mantra de Bezos es que se necesita innovar y crear de manera permanente, porque solo de esta forma se puede avanzar en la comprensión de las necesidades del consumidor.

Y, tercero, el creador de Amazon considera que para el éxito es necesario pensar en el largo plazo, porque cualquier gran innovación o creación necesita de tiempo para consolidarse. Por ejemplo, el empresario explicó que buena parte de las cosas que han sido inventadas en Amazon han necesitado de cinco a siete años para dar utilidad a los accionistas de la compañía. Por eso, es posible concluir que muchos de los réditos que está hoy recibiendo el magnate creador de Amazon, corresponden con decisiones adoptadas hace varios años; ahora mismo el dueño de este portal de comercio electrónico debe estar pensando en cómo va a ser la próxima década para todos sus proyectos.

Así que el gran revolucionario del comercio en línea llegó para quedarse en el Top 5 de los hombres más ricos del planeta.

Bezos en Colombia
Bezos es hijo de Jacklyn y Ted Jorgersen, un par de jóvenes de Albuquerque, Nuevo México, Estados Unidos, que se conocieron muy jóvenes y decidieron casarse. Sin embargo, las cosas no funcionaron, el matrimonio acabó y Jeff perdió contacto con su padre biológico.

Su madre, que dio a luz a Jeff cuando ella tenía 17 años, decidió reorganizar su vida con un ingeniero de petróleos de origen cubano: Miguel Ángel Bezos, a quien todos conocen como Mike. Él le dio el apellido a Jeff.

Mike fue fundamental en todos los proyectos del fundador de Amazon. Su condición de trabajador del sector petrolero le dio un nivel de ingreso superior al que Jeff hubiera podido disfrutar si se hubiera quedado en Albuquerque, con su padre natural. Mike, su padre adoptivo, logró hacer un buen nivel de ahorro, que puso a disposición de las ideas de negocios de Jeff.

El propio Mike le confesó al Diario de León de España, durante una visita a esa ciudad para revisar el estado de algunas de las obras benéficas que él apoya, “que fueron él y su esposa, Jackie, quienes dieron a su hijo Jeff los primeros US$300.000 para concretar su sueño empresarial, una librería online que se empezó a desarrollar en un oscuro garaje de Seattle hace dos décadas”, relata el diario español.

Ese dinero fue el capital semilla para el más grande emprendimiento de e-commerce que pueda imaginarse. Mike Bezos, el padre adoptivo de Jeff, lo obtuvo de sus 30 años de carrera en una de las más importantes petroleras del mundo: ExxonMobil.

Pues resulta que en el sector existe la leyenda de que Mike Bezos ahorró en Colombia una buena parte de los recursos que después invirtió en la startup de su hijo fundada en 1994.

La noticia fue confirmada por la propia compañía petrolera en Colombia: Mike Bezos fue ingeniero en varios de los proyectos desarrollados en territorio nacional. Queda por confirmar si tal vez el propio Jeff estuvo en el país por aquellos años.

La historia de Amazon
A la hora de pensar en la universidad, Jeff Bezos se decantó por la ingeniería de sistemas y la ingeniería eléctrica, carreras que estudió en Princeton. Se vinculó con una compañía de fibra óptica y dio el salto a un fondo de inversión que buscaba recursos para empresas de tecnología. A comienzos de los 90 ya había llegado a ser el vicepresidente de D.E. Shaw, un fondo de inversión, que se presenta hoy como una firma que administra cerca de US$42.000 millones en capital.

Pero ser empleado no era lo de este magnate. Según relata el propio Bezos en un video que circula por Youtube, decidió iniciar su propio emprendimiento, así que renunció a la comodidad de su trabajo en el mercado de capitales.

Su primera idea era utilizar los sistemas de computación con el objetivo de fomentar el comercio. Fue entonces cuando inició Amazon con cuatro empleados, un grupo de computadores y un servidor. La oficina era su propia casa.

Recuerda Bezos que no tenían un único punto de conexión que ofreciera la suficiente energía para poner a funcionar los aparatos de computación y por eso fue necesario conectar las máquinas a todas las conexiones eléctricas de la vivienda. “No podíamos ni siquiera conectar una aspiradora”, comenta jocosamente Bezos.

Aquello que parecía ser una locura más que no tenía futuro, empezó a dar resultado. Se trataba de un sitio web que procesara las órdenes de compra de los clientes y que garantizara un precio y tiempo de entrega justos. Bezos inició haciendo un listado de los productos que de manera más efectiva podrían ser vendidos a través de la red. Allí se ubicaban los CD, los videos y los libros. Decidió que fueran libros los primeros productos para vender. En los primeros días, la oficina que Bezos instaló en su propia casa en Seattle, en el estado de Washington, en Estados Unidos, empezó a hacer sonar la registradora como la tienda virtual más grande del mundo.

El resultado fue tan positivo, que solo tres años después, Amazon incursionó en el mercado de valores con una emisión accionaria que colocó títulos a un precio de US$14 y logró recaudar US$54 millones, lo que implicaba una capitalización de mercado de US$438 millones.

En 1998, Amazon ya tenía una capitalización en bolsa de US$2.300 millones y en su catálogo había más de 2,5 millones de títulos. Un año después, la capitalización se había multiplicado casi por 10 y había llegado hasta los US$21.000 millones y las ventas crecían a 300% anual.

Aún la burbuja de las punto.com no había estallado y apenas estaba creciendo. En 2001 vino la debacle y Amazon pasó el chaparrón casi sin inmutarse. Al cierre fiscal de 2001, había alcanzado un nivel de ventas de US$3.000 millones y empezaba a llamar la atención de propios y extraños.

En estos 17 años, la compañía no solo ha llegado a niveles astronómicos de ventas con cerca de US$135.987 millones, sino que ha incursionado en otros negocios. Bezos sigue pensando en el largo plazo.

En la actualidad se calcula que la participación accionaria de Bezos en Amazon es de 17%, suficiente para pisarle los talones a Gates.

La fórmula de Amazon
Bezos no se considera simplemente un empresario de internet o del mundo de la tecnología. Como ya se mencionó, cree que su foco está, principalmente, en las necesidades de los clientes; esta obsesión por los consumidores está por encima, dice Bezos, inclusive de la que tiene por la competencia.

Esto es lo que explica que haya visto una posibilidad enorme en utilizar los sistemas de cómputo para mejorar el servicio a las personas que compran cosas: llevarles hasta la propia puerta de su casa los productos que necesitaban, de una manera innovadora y a precios aceptables era la fórmula. No hay que olvidar que fue Amazon una de las primeras empresas en usar drones para la entrega de paquetes en Estados Unidos.

El empresario estadounidense, desde esta perspectiva, es, antes que todo, un emprendedor de los servicios de logística. De ahí que su fórmula de éxito con los libros haya podido replicarse con 50 millones de productos que hoy conforman su portafolio y cuya clave está en la confianza que depositan los usuarios en que el precio es adecuado y el tiempo de entrega justo.

Ese enfoque le permite asegurar que su modelo de negocio no se fundamenta en que algún otro competidor falle. La ventaja de Amazon no se construye sobre las debilidades de otros actores del mercado. “Nadie tiene que fallar para que nosotros tengamos éxito”, comentó durante una entrevista televisiva.

Diversificación generalizada
Amazon fue la primera compañía en articular de manera exitosa las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones con el mundo real. La idea era aplicar los sistemas de cómputo para generar eficiencias en los procesos de órdenes de compra, facturación y despacho, entre otros.

Eso puso a muchos a considerar que la gran revolución de Amazon consistía en anular el comercio real, pues ahora todo podría ser adquirido cómodamente desde internet. Ese enfoque implicaba un error: desestimar que las cosas debían ser empacadas, embaladas, transportadas y entregadas.

Bezos comprendió que la tecnología era apenas una herramienta más y que había que seguir buscando oportunidades en los propios formatos comerciales tradicionales, donde sigue siendo posible encontrar eficiencias e innovaciones.

Por eso ha venido tomando decisiones de diversificación que han dejado estupefactos a muchos analistas. Una de las más recientes fue la adquisición de la cadena de comidas Whole Foods Market por US$13.700 millones.

Esta estrategia de compras va en línea con la idea de Bezos de poner en funcionamiento su propia cadena de tiendas, Amazon Go, que promete, gracias a una mezcla de tecnología con dispositivos similares a los que permiten los sistemas que utilizan los vehículos sin conductor, que la experiencia de compra de los consumidores sea mucho más placentera que antes.

La promesa de Amazon es que estas tiendas funcionarán sin filas y sin ninguna clase de registro, lo que implica que los usuarios entrarán al establecimiento, tomarán los productos que deseen y podrán salir; la idea consiste en que de manera automática, gracias al uso de la aplicación de Amazon, las compras serán cargadas directamente a los medios de pago virtuales que tenga cada consumidor.

El prototipo de este proyecto es una tienda de Amazon Go en la que son los empleados de la compañía los que pueden comprar. Bezos quiere que la primera tienda de este tipo quede abierta este año.

La revolución de Amazon no acaba allí. Además, en diciembre del año pasado, Bezos declaró como existosa la primera entrega de productos y mercancías a través de su servicio Amazon Prime Air. Un sistema de envío y transporte de productos a través de drones. La primera entrega tuvo lugar en Inglaterra.

Así, Bezos busca completar la figura de su propuesta de innovación en el mundo del comercio: incorporar al sector del retail todos los avances técnicos que permitan facilitar la experiencia de compra a los usuarios.

Quienes creían que Amazon significaba la desaparición de los sitios de comercialización y el formato tradicional en punto de venta se equivocaron: en el caso de Amazon, el giro radical debe ser entendido en términos de eficiencia en la logística, comodidad en el punto de venta y, en general, una mejor experiencia de compra para los clientes.

De otra parte, Bezos ha incursionado en otras inversiones como servicios por streaming y producción de series de televisión y películas; montó su propia aerolínea para viajes en el espacio y adquirió The Washington Post, uno de los periódicos históricos de los Estados Unidos.

Como si fuera poco ha entregado créditos a decenas de empresarios de Estados Unidos, una movida que ha sido interpretada por algunos analistas internacionales como el inicio de una carrera para competir de frente con la banca tradicional.

Otra de las grandes apuestas de este empresario es el transporte espacial. Hace unos meses dijo que su meta anual será vender unos US$1.000 millones de sus acciones en Amazon para ampliar la financiación de su compañía de cohetes espaciales, Blue Origin. Bezos y Musk, de Tesla, han entendido que este tipo de innovaciones, que hoy parecen suntuosas, marcarán el futuro de las próximas generaciones. Otro de sus planes es invertir en soluciones que permitan operar de manera autónoma el tráfico vehicular y peatonal en las grandes capitales. A esto se le llama ciudades inteligentes. Así las cosas, atrás quedó la idea algo romántica que Amazon es solo una exitosa plataforma de comercio electrónico.

Sin lugar a dudas, Bezos ha revolucionado el mundo empresarial. Si bien, muchos lo ven como un mago de las nuevas tecnologías, estas son solo unas herramientas para satisfacer una de las obsesiones de este empresario: cumplir con todas las expectativas de los clientes y honrar las promesas que les hace a quienes están esperando que los productos de Amazon lleguen a tiempo y a buen precio.

Brad Stone es un periodista que escribió el libro The everything store, la historia de éxito de Bezos. Según él, Bezos “solo está al principio de lo que quiere conseguir”. Esta manera de referirse a uno de los actuales magnates del mundo es una buena forma de definirlo. Por esta razón, es claro que el mundo va a seguir escuchando de él.

Amazon está en todo. A continuación algunos de los servicios de la familia Amazon.

Amazon Studios. Esta compañía se encarga de la producción de material fílmico y series de televisión. Fue creada en 2010 con el propósito de generar contenidos y realizar grandes producciones al mejor estilo de otros grandes operadores. Esta será una de las mayores apuestas de Bezos para los próximos años.

Amazon Local Register. Es una plataforma electrónica para pagos móviles. Es también la competencia directa de grandes operadores de este segmento en Estados Unidos, como Square y PayPal. La idea de Amazon con esta firma es capturar un número importante de clientes que usan tarjetas de crédito y débito. Amazon Web Services. Es una de las pocas firmas de Amazon con representación en Colombia. Es uno de los negocios con mayor crecimiento en los últimos años, debido a que casi todos los sectores de la economía llevan su información y bases de datos a la nube. Sus grandes competidores son Microsoft y Google. Amazon Payments. Sistema de pago electrónico de Amazon.

La plataforma permite usar los métodos de pago que normalmente se aceptan en Amazon.com para comprar bienes y servicios en línea en todos los sitios web que aceptan Amazon Payments. Amazon Prime. Es una plataforma de streaming por internet. Fue lanzada en 2005 y permite a los clientes premium de Amazon tener acceso gratuito a las producciones propias de la empresa y a algunos partidos de la NFL. En los próximos años se invertirán unos US$4.000 millones en programación. Amazon Kindle. Es uno de los servicios estrella y más emblemáticos de la compañía. El kindle es un lector de libros electrónicos (e-books), que permite comprar, almacenar y leer libros digitalizados, creado por la tienda virtual Amazon.com. El dispositivo se conecta de forma inalámbrica a una red propiedad de Amazon.


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